Los 20 errores más frecuentes a la hora de comprar un juguete para los niños

Una buena elección de un juguete es una buena inversión, que contribuye al desarrollo integral de tus hijos. El juguete es sólo un instrumento, lo importante es el juego pero no siempre se acierta. 

La Asociación de Investigación de la Industria del Juguete (AIJU) ha elaborado un documento con los errores más frecuentes en la compra de juguetes para que los evitemos estas Navidades.

 

Esta Asociación indica que existen 14 tipos de datos en cada producto: nombre del juguete, fabricante o distribuidor, edad recomendada, características, referencia de tamaño, adecuación para personas con discapacidad (visual, auditiva y motora), orientación de precio, tipo de juego, aspectos psicopedagógicos, adecuación para el contexto escolar u hospitalario y para el juego en familia, en los que debemos fijarnos antes de adquirir un juguete.

 

ESTOS SON LOS ERRORES MÁS FRECUENTES 

 

1.   No mirar bien el envase y el etiquetado. Siempre hay que buscar las indicaciones del producto, que pueden incluir advertencias relacionadas con la seguridad, contenido o condiciones de uso.

 

2.   No dar importancia a las indicaciones de seguridad. Si hacemos caso omiso a las mismas podemos poner en peligro la seguridad de nuestros hijos. Siempre es necesario tomarlas en consideración y más si el juguete es para un menor de 3 años.

 

3.   Regalar juguetes no apropiados para la edad del niño. Los juguetes deben responder a las necesidades de crecimiento. No deben ser demasiado complicados ni demasiado simples. Es muy frecuente que regalemos a los niños juguetes apropiados para más edad. No anticipemos experiencias de juego, cada cosa a su tiempo. Las recomendaciones de edad de los envases nos pueden ayudar a decidir aunque, ¡cuidado!, no siempre están bien puestas.

 

4.   Regalar juguetes solo en función del sexo. El juego es libre y espontáneo, y así debemos entenderlo los adultos.

 

5.   Regalar juguetes que transmitan valores no deseados. Algunos juguetes tienen connotaciones sexistas, racistas, violentas, etc., contrarios a los principios sociales y educativos que nos esforzamos por transmitirles.

 

6.   Elegir juguetes que no permitan protagonismo al niño. Los juguetes deben ser estimulantes y permitir una actitud activa al niño que juega, no relegarlos a meros espectadores.

 

7.   Elegir juguetes instructivos, pero no divertidos. Los juguetes son un buen recurso para aprender, pero además deben divertir e interesar. Si no son divertidos, no son buenos juguetes.

 

8.  Regalar demasiados juguetes. Hay que regalar juguetes suficientes, pero no excesivos. No les ayudaremos comprándoles todo lo que piden sino justo lo que necesitan. La excesiva cantidad de juguetes, provoca actitudes de capricho, aburrimiento o menosprecio por los juguetes y, a menudo, provoca desorden y falta de interés por conservarlos.

 

9.   Dejarse llevar por la publicidad. Los niños deben aprender que publicidad y calidad no tienen por qué ir asociadas y que en publicidad no siempre las cosas son como parecen. Los padres también debemos ser críticos con ella y usarla para informarnos, buscando también otros recursos.

 

10.   Regalar juguetes sólo en épocas concretas. Los niños no sólo necesitan jugar en Navidad o por su cumpleaños.Es importante repartir los regalos de juguetes a lo largo del año, así mantendremos la ilusión y el interés por ellos.

 

11.   Dejar de regalar juguetes a niños mayores. El juego es necesario para el desarrollo y hemos de facilitarlo en todas las etapas de la niñez, no sólo al principio.

 

12.   No pensar en juguetes cuando tenemos que hacer un regalo a un adulto. El disfrute que genera el juego es, por sí mismo, suficiente para mejorar la calidad de vida en las personas de todas las edades. Además, ejercita habilidades y afianza aprendizajes.

 

13.   Comprar juguetes a precios sorprendentemente baratos. Calidad no significa precios caros, pero hay que desconfiar de productos con importes muy baratos, ya que es más probable que tengan problemas de seguridad, duración, manejabilidad, etc.

 

14.   Adquirir juguetes en establecimientos no especializados. En comercios responsables pueden informar mejor y atender adecuadamente posibles reclamaciones. No siempre los productos más sofisticados son los más enriquecedores para los niños.

 

15.   No tener en cuenta las peticiones de los niños o cumplirlas a pies juntillas. Es importante escuchar a los niños y tener en cuenta sus peticiones, pero hay que saber que a veces están excesivamente influidos por la publicidad. Dialogar con ellos y mostrarles otras alternativas puede ser muy útil para elegir de forma adecuada.

 

16.   Regalar siempre juguetes similares. Aunque sepamos que a un niño le gusta mucho un determinado tipo de juguete, hay que procurar regalarle productos variados, que estimulen su desarrollo desde diferentes puntos de vista.

 

17.   Comprar sin saber lo que compramos. Sobre todo al elegir videojuegos u otros juegos complejos, a veces ignoramos las temáticas, contenidos o forma del juego, pudiendo ser inadecuadas para la infancia.

 

18.   Decidir en base a nuestros gustos. Con frecuencia elegimos lo que a nosotros nos gusta o nos gustaba cuando éramos pequeños, pero los tiempos han cambiado.

 

19.  Comprar impulsivamente y sin informarnos. Antes de decidir la compra es importante pensar cuál será más adecuado en cada caso. Decidir sin una reflexión previa incrementa considerablemente las probabilidades de equivocarse.

 

20. Regalar juguetes no adecuados a la edad del niño. Tanto si la edad recomendada del juguete está por encima o por debajo de la edad real del niño, la función del juguete no será la misma, ya que el juego perderá interés bien por su dificultad o por su sencillez.