Los 1,2 millones del Rey eran un préstamo y se los está "devolviendo"

Fue el pasado mes de septiembre cuando la Agencia Tributaria (AEAT) reveló mediante un informe dos transferencias bancarias urgentes de 600.000 euros cada una.

La Infanta Cristina ha señalado, durante la primera parte de su declaración como imputada ante el juez José Castro, que los 1,2 millones de euros que el Rey don Juan Carlos transfirió en 2004 a una cuenta titularidad de los Duques de Palma eran un préstamo y no una donación encubierta que no hubiera sido declarada ante Hacienda. De hecho, ha apuntando que está devolviendo el dinero "como puede" y que por ahora ha retornado hasta 150.000 euros.

  

Así lo han informado a Europa Press fuentes jurídicas, que ha apuntado que aún no ha devuelto el resto del préstamo puesto que su padre confía en ella. En concreto, fue el pasado mes de septiembre cuando la Agencia Tributaria (AEAT) reveló mediante un informe dos transferencias bancarias urgentes de 600.000 euros cada una por parte del Monarca a favor de su hija y su yerno.

  

La hija menor de los Reyes ha recordado que con este préstamo su padre quería ayudarles en la compra del palacete de Pedralbes, en Barcelona, y que se realizó mediante escritura y ante notario.

  

En concreto, según el informe de Hacienda, sendos ingresos se produjeron el 30 de julio y el 29 de septiembre de 2004, en forma de transferencias "urgentes" ordenadas por "S M D Juan Carlos de Borbón y Bo" a una cuenta bancaria de La Caixa de la que son titulares los Duques.

  

De hecho, el análisis de las operaciones bancarias realizadas con esa cuenta entre 2004 y 2006 arroja que la Infanta Cristina declaró una deuda de 1,2 millones de euros -coincidente con la cantidad total que transfirió el Rey-, bajo el concepto de préstamo, en sus declaraciones por el Impuesto de Patrimonio de los ejercicios 2004, 2005, 2006 y 2007.

  

Por su parte, la Fiscalía Anticorrupción, el pasado mes de noviembre, presentó un escrito ante el juez en el que desaconsejaba iniciar una investigación dirigida a determinar si los 1,2 millones de euros eran una "donación encubierta", alegando para ello que tanto a efectos penales como administrativos los hechos estaban prescritos.

  

Es más, Castro, en el auto por el que el pasado 7 de enero imputó por segunda vez a Cristina de Borbón, señaló que "ningún recelo ha de experimentarse" en relación de la concesión de este préstamo "por el hecho natural y frecuente de que un padre ayude a su hija a la financiación de la compra de su vivienda".