López Simón se lleva la primera de la feria de Íscar con tres orejas

Una oreja cortó David Galván y Morenito de Aranda se llevó el peor lote de una corrida de Sánchez Urbina correcta de presentación, noblona, aunque sin raza.

"Veni, vidi, vinci". Como Alejandro Magno se encontró López Simón en la primera del abono iscariense: Vino,vio y venció en la multiusos de Iscar que cortó tres orejas-una y dos- a un lote noblón pero sin fondo de Sánchez Urbina donde todo lo puso el torero: la raza, la torería y el valor.

 

Valor seco y sereno, además de un toreo amanoletado, tiene el diestro de Barajas que dejó un buen sabor de boca en la villa maderera. Se estiró a la verónica con el agalgado y alto sexto, además de flojo y descastado; nunca se entregó, con la cara alta el de Urbina, pero López Simón se pegó otro arrimón y supo sacarle provecho por ambos pitones.

 

Todo en la solanera a ambos toros,- es un decir porque la plaza es cubierta- pero el madrileño, con seguridad plena, acertó llevándolos a esos terrenos, lejos de chiqueros y de sus olores para, desde ahí, enjaretarles dosis de quietud y aplomo. Con el que cerraba plaza la estocada fue arriba y de gran efectividad.

 

Con su primero, en faena similar, la espada fue también a la cruz, pero debió ser trasera porque tardó en doblar y tuvo que utilizar la cruceta. En definitiva, toreo de cercanías pero realizado con elegancia y, sobre todo valor. Buena tarde de López Simón que huele a triunfador de la feria. Salió en volandas del coso iscariense cuando la noche ya estaba echada.

 

David Galván es un torero de corte artístico y quedó patente en su debút en Íscar ya que, aunque en fases, enseñó sus credenciales tanto con el capote, donde hubo variedad, sobre todo con el rajado quinto, como con la muleta donde ligó alguna tanda de gusto a su primero; un toro que tuvo escaso fondo y el carbón se le apagó pronto.

 

Pero el de San Fernando, además de clase tiene valor ya que se pegó un arrimón antológico con el segundo de la tarde. Y es que a veces hay que utilizar lo de la manida frase: "Si el toro no embiste tiene que embestir el torero". Galván estuvo a la altura y gustó a los aficionados y peñas de Iscar que acudieron en media plaza al coso cubierto. Una oreja cortó a su primero y una ovación cosechó con el mulo quinto que, tras brindar a nuestro compañero Manolo Illana, de Grana y Oro (CYLTV),el gaditano lo intentó infructuosamente, pero el de Urbina se acobardó en tablas y hubo que estoquearlo al hilo, sin apenas lidia.

 

Morenito de Aranda, que abrió plaza, estuvo voluntarioso en faenas sin brillo con un lote infumable que resultaron deslucidos. Pero también es cierto que el burgalés estuvo con la espada a la deriva. Corrida la de Sánchez Urbina correcta de presentación, seria por delante pero de juego dispar; nobleza franciscana, pero faltos de raza.

 

El coso iscariense estrenó empresario este año: José María Garzón. El ganadero sevillano ha hecho un esfuerzo importante para tratar de que Iscar vuelva por sus fueros; pero el resultado no ha sido todo lo satisfactorio que el empresario deseaba: media plaza, la mayoría abonos de las peñas y con la sombra prácticamente vacía. Una pena; pero así es La Fiesta.