"Lo más importante es la estabilidad económica del club"

A.MINGUEZA

Nacho González, con experiencia acumulda para su vuelta a un banquillo ASOBAL, tiene claro que el Atlético Valladolid no puede gastar más de lo que tiene y al mismo tiempo se muestra satisfecho con una plantilla "cerrada", y con la ilusión generada en la afición.


 

Aprender de los errores de otros en el pasado para asegurar un futuro ilusionante. Esa es la filosofía que parece tener claro todo el Recoletas Atlético Valladolid, la directiva y también su entrenador. Nacho González (Valladolid, 1987) acumula, a pesar de su juventud, cuatro años de experiencia profesional -o semiprofesional, en la situación en la que está el balonmano nacional- y afronta el reto de volver a la máxima categoría del balonmano naciona, la ASOBAL, con la ambición incomparable de quien alcanza lo más alto desde el equipo de su ciudad, pero consciente de que no se puede "gastar un euro más de lo que se tiene".

 

La trayectoria de Nacho González está unida al Balonmano Valladolid, el "equipo de mi vida". El entrenador asumió la dirección del equipo en un año complicado, la temporada 2012/13, "en una situación muy delicada, con una deuda enorme y la obligación de gestionar una serie de problemas muy grandes que se juntan a las lesiones". La consecuencia fue, como todos los aficionados al balonmano en Valladolid recuerdan, el descenso y la desaparición del club. Una herida abierta en una ciudad donde el balonmano se vive con una pasión casi incomparable, por encima de ciudades como Barcelona o Logroño, con equipos compitiendo en Europa, y solo superada estos últimos años por León (según el ranking de afluencia a los pabellones de Asobal y Primera en 2015).

 

 

Precisamente recuperar esa ilusión por el balonmano fue uno de los objetivos que se planteó el nuevo club, el Atlético Valladolid, pero con la lección presupuestaria bien aprendida. Una seriedad que ha sido clave para confeccionar este 2016/17 una plantilla que satisface al entrenador: "Somos realistas, no tenemos el poder económico de otros, y además el club tiene una filosofía clara que debe respetar, apostar por jugadores de Valladolid y gente joven que quiera jugar aquí para formarse y dar un paso más en su carrera. Con esos condicionantes, tenemos una plantilla que se adapta muy bien a lo que somos". Y de nuevo, la importancia de difuminar los fantasmas del pasado, algo que Nacho González tiene claro: "No podemos, por querer traer a alguien, desestabilizar al club. Es lo más importante, la estabilidad económica y el proyecto a medio plazo".

 

"La directiva tiene muy claras las cosas, yo como entrenador también, no demando más de la cuenta, y todos vamos en la misma línea. Eso ayuda a que los jugadores vean este proyecto y quieran venir aquí, desechando ofertas económicas o deportivas mejores. Eso habla bien del club y de la imagen que empezamos a desarrollar en el exterior", destaca Nacho González. 

 

SEIS INCORPORACIONES Y LA PLANTILLA "CERRADA"

 

Para consolidar al club en ASOBAL, el Atlético Valladolid ha reforzado con seis jugadores al equipo que se proclamó hace unos meses campeón de la División de Honor Plata. Ruben Río y Daniel Dujshebaev (ambos recien proclamados campeones de europa sub 20 con España) reforzarán el lanzamiento "medio exterior" que dejan las bajas de Filip Kallman y David Fernández, nombres con los que los aficionados vallisoletanos se tendrán que familiarizar, al igual que con los de Víctor Rodríguez, Miguel Camino (el hermano de Diego), Jorge Serrano y Abel Serdio.

 

"Son jóvenes, habrá días que lo hagan muy bien y otros en los que haya que tener más paciencia. Mantenemos el eje central de la plantilla, gente muy importante tanto en el juego como en el vestuario como Fernando, Diego, Alfonso, Roberto... once jugadores de la temporada pasada que ayudarán a que la gente se adapte mejor al estilo que teníamos la temporada pasada y que queremos mantener, con matices". 

 

Según reconoce Nacho González, la plantilla está "cerrada aunque veremos las posibilidades de los jóvenes, donde pueden desarrollar mejor su potencial" por lo que deja la puerta abierta a posibles salidas. Lo que sí tiene claro el entrenador del Atlético Valladolid, tras una semana de entrenamientos (la pretemporada comenzó el lunes 1 de agosto) es que "todos los jugadores han trabajado muy bien en el verano, estos días lo están haciendo muy bien, y la ilusión y las ganas van a nuestro favor".

 

UNA LIGA SEMIPROFESIONAL A PESAR DER SER LA ÉLITE

 

Esa ilusión con la que llegan los jugadores está comprobada. La crisis económica golpeó ferozmente, al igual que a otros muchos sectores, al balonmano, que desde entonces camina entre el semiprofesionalismo, deportistas que alternan su juego con otros trabajos o estudios. Y eso, en ASOBAL, seguirá igual.

 

"Tener al profesional que en sus años de jugador consiga ganar un dinero suficiente como para que, una vez retirado, pueda invertir y buscarse la vida, es muy difícil. El balonmano tiende a que todo el mundo lo compatibilice con algo: estudios,trabajos a media jornada... Tiene sus cosas buenas y malas, los jugadores entienden que tienen que formarse, que no vale solo con jugar al balonmano, por ello muchísima gente está estudiando carreras u oposiciones. Tienen que tener su estructura de vida muy clara" desgrana González, que además de ser entrenador está licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

 

 

Cuestionado sobre el objetivo que se marca para el debut del club en la élite, el míster afirma que es la permanencia pero va más allá: "Valladolid lleva dos años sin ASOBAL y tenemos que valorar lo que es estar entre los 16 mejores de España, una de las ligas más potentes de Europa. Valladolid se ha vuelto a posicionar ahí y tiene que intentar consolidar el club".

 

Para ello contará con una masa social que, desde que el Atlético Valladolid tomó el relevo, no ha dejado de crecer. Cerca de alcanzar el objetivo de los 2.000 socios, Nacho González reflexiona: "Vamos a trabajar por volver a generar esa ilusión, saber que Huerta del Rey es un sitio que se llena. Que tengamos la comunión entre equipo, afición, directiva y club es uno de los objetivos del Atlético Valladolid". Y, por lo visto a lo largo de las dos últimas temporadas, parece que lo que parecía imposible, ganar el corazón de los fieles del extinto BM Valladolid y volver a poner a la ciudad como referente del deporte del 40x20, se ha logrado.

Noticias relacionadas