Lo bueno, si simple, dos veces bueno

Una vez concluido el IX Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, con el asturiano Pablo Martino como ganador, la conclusión que extraen varios miembros del jurado es que los pinchos más sencillos han sido los triunfadores.

Una vez echado el telón al IX Concurso de Pinchos y Tapas, es el momento de sacar conclusiones, algo de lo que obviamente se encargaron algunos de los miembros del jurado. No hay más que ver el bocado ganador del restaurante asturiano Naguar, con su cocinero Pablo Martino, para comprobar una de las cosas que más han gustado a los jueces; su sencillez.

 

El coulant de cocido de garbanzo es, a ojos vista, la definición perfecta de lo que es una tapa. La Real Academia Española describe el término como “una pequeña porción de alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida”. Y es que hay que decir que en ciertos casos, los pinchos parecían más raciones o porciones que algo que se adaptara a la definición del diccionario.

 

“Lo importante no es si sale humo de un pincho, o está sobre un cristal, o hay que comerlo mirando a la luna. Muchas veces los cocineros se pierden en eso y se olvidan del sabor”, decía el presidente del jurado Pepe Rey en declaraciones a Tribuna durante el transcurso del evento. Precisamente ese fue uno de los detalles que le gustó de la tapa del triunfador Pablo Martino.

 

“Condensar en algo tan pequeño todo el sabor del cocido es algo difícil, muy complicado. Ahí está su mérito. Ha sabido encontrar algo con mucho gusto en algo muy pequeño”, decía el dueño y cocinero del restaurante El Bohío. Algo con lo que por cierto se mostraron muy de acuerdo otros miembros del jurado como Álvaro Zancajo o Jesús Santamaría.

 

“Algunas tapas que nos ponían se perdían demasiado en lo rimbombante”, decía el primero. “Había cocineros que no tenían claro cuál era el concepto de tapa”, completaba el segundo.

 

Para gustos no hay nada escrito. Sea como sea, lo que está realmente claro es que, una vez concluido el Concurso, habrá que esperar un año para volver a probar estas delicias en miniatura.