Llull aniquila a un excelso Valencia Basket y toma La Fonteta

El Madrid vence 100-103 tras una prórroga y un triple de Llull sobre la bocina. La consistencia de Felipe Reyes, la zona 3-2 y la defensa de Slaughter, claves en una victoria que deja al equipo con pie y medio en la final.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

VALENCIA BASKET: Van Rossom (14), Rafa Martínez (4), Sato (9), Harangody (21) y Lishchuk (4) --cinco inicial--; Aguilar (5), Vives (17), Lucic (8), Dubljevic (13) y Nedovic (5).

  

REAL MADRID: Llull (12), Rivers (5), Rudy Fernández (20), Ayón (13) y Reyes (21) --cinco inicial--; Sergio Rodríguez (7), Carroll (5), Maciulis (2), Nocioni (7), Slaughter (9) y Mejri (2).

  

PARCIALES: 18-26, 22-13, 30-25, 18-24 y 12-15.

  

ÁRBITROS: Martín Bertrán, Conde y Cortés. Eliminados por faltas personales Lishchuk y Lucic, por parte del Valencia Basket; y Ayón y Reyes, en el Real Madrid.

  

PABELLÓN: Fuente de San Luis. 8.500 espectadores.

El Real Madrid ha vencido este 9 de junio a domicilio al Valencia Basket (100-103) en su tercer encuentro de semifinales de la Liga Endesa, tras un partido donde un triple del base madridista Sergio Llull ha cerrado casi sobre la bocina un triunfo de su equipo en la prórroga, y además poniendo a los valencianos al borde de la eliminación.

  

Los de Pablo Laso sellaron así el 2-1 en la serie, redimiéndose del 89-93 encajado el pasado domingo en su pista y recuperando un factor cancha que, sin embargo, no es sinónimo de sencillez en estos 'play-offs'. Por su parte, el club 'taronja' se queda a una sola derrota de despedirse de forma definitiva, lo que convierte en vital el cuarto duelo que el próximo jueves (21.00 horas) medirá de nuevo a ambos conjuntos en el Pabellón Fuente de San Luis.

  

En esta tercera cita de la eliminatoria, las hostilidades anotadoras se abrieron sobre todo desde el triple; desde esa parcela, el pívot Felipe Reyes demostró ser el más entonado en el cuadro visitante, acumulando 10 puntos en los cinco minutos iniciales y ayudando a que los suyos disfrutaran una primera ventaja de 5-11 en el marcador.

  

Tras un amago por parte de los 'bajitos', quien de inmediato sí colaboró con Reyes fue el mexicano Gustavo Ayón, habitual compañero de fatigas en el poste bajo. Rubricando un par de lances al contraataque, Ayón extendió la diferencia merengue hasta la decena de puntos (10-20), cuando restaban poco más de tres minutos para concluir el primer cuarto.

  

Un triple de K.C. Rivers llegó a establecer esa distancia en el 12-23, la misma que logró Llull (15-26) con otra canasta desde más allá de los 6,75 metros. Parecía que al Valencia le faltaba la chispa exhibida en el segundo compromiso de estas 'semis', pero toleraron las ofensivas de su rival hasta cerrar el periodo inaugural cayendo por 18-26.

  

No era baladí tomarse ese primer respiro por debajo de la decena y así lo interpretaron los pupilos de Carles Duran. Empezaron el segundo cuarto con un triple del ala-pívot Pablo Aguilar, toda una declaración de intenciones que tuvo continuidad hasta situarse a un único punto (25-26). El Real Madrid reaccionó con otro estirón hasta el 25-31, pero la inspiración había cambiado de bando y el Valencia encadenó un parcial de 9-2 para voltear el resultado.

  

Tal tesitura se consiguió con un mate del base belga Sam Van Rossom, quien certificó así una bonita jugada individual y puso de manifiesto que la igualdad volvería a ser el patrón del partido. El escolta madridista Jaycee Carroll apaciguó el fervor del Valencia con un triple (34-36), pero los locales habían hallado la fórmula para anotar dentro de la 'pintura' y esa productividad se tradujo en un marcador de 40-39 al descanso.

  

Las conocidas ausencias de Pau Ribas y Kresimir Loncar no se estaban notando para un Valencia que volvió a lucir orgullo, y además en un encuentro acaparado otra vez por la estrategia del lanzamiento lejano. Al igual que en el segundo duelo de la serie, los triples cobraban un tempranero protagonismo en los planteamientos de los entrenadores Laso y Duran.

 

LLULL CIERRA EL DRAMA EN LA PRÓRROGA

  

Aunque en esta ocasión los porcentajes de acierto no acompañaron tanto para esos intentos de tres puntos, por lo que el despliegue ofensivo se vio modificado al regresar de los vestuarios. Los ataques por las zonas se erigieron en los fetiches de cada equipo, los cuales intercambiaban cortos parciales que evitaban cualquier despegue en el electrónico de La Fonteta.

  

El alero argentino Andrés Nocioni mantenía con vida al Real Madrid, un equipo poco favorecido por los festejos de la Euroliga conquistada hace menos de un mes. Desde entonces, los hombres de Laso plasman poco esa solvencia que sirvió para alzar el máximo título europeo y bien que se evidenció en la recta final de este tercer cuarto; el Valencia firmó otro parcial de 9-2 para pasar del 61-62 al 70-64 con 30 minutos gastados.

  

El cuarto periodo arrancó con aromas de superioridad 'taronja', ubicando el resultado en diferencias de 10 puntos (74-64 y 79-69). Mediada la pugna, Laso decidió que sus pupilos ejecutarían una defensa zonal, situación que a cámara lenta se le atragantó al cuadro valenciano. El técnico visitante debió pensar que no era tarde y, con Marcus Slaughter de 'cinco', su equipo le dio la razón acortando distancias.

  

Un triple de Rudy Fernández culminó un parcial madrileño de 0-8 cuando quedaban casi cuatro minutos hasta la bocina final. Eso reenganchó al Real Madrid para disputar el triunfo en unos últimos compases algo trabados, y donde cada canasta se lograba con sufrimiento. La batería de tiros libres se veía ineludible y la consistencia de Reyes en su desempeño anotador derivó en un discutido desenlace.

  

Con 88-88, Luke Harangody se encargó de lanzar la última posesión en manos del Valencia, con desfase de 1,2 segundos respecto al cronómetro global del partido. Aunque entró su tiro a la desesperada, las ilusiones locales se congelaron después de que los árbitros revisasen la jugada por televisión. Ese 'instant replay' demostró que la acción de Harangody estaba fuera de tiempo, el Real Madrid no aprovechó los 1,2 segundos restantes y el duelo se fue a la prórroga.

  

La oportuna aparición de Llull en ataque ayudó a que los merengues aventajaran a su adversario por 95-98, auspiciado además por varias buenas acciones de su compañero Sergio Rodríguez. La renta de tres puntos regresó al marcador con el 97-100, pero fue neutralizada con un triple del base local Guillem Vives.

  

Con la última posesión entre los dedos de Llull, el escenario era proclive a una épica canasta que evitase un segundo tiempo extra. El base balear cogió la responsabilidad de los visitantes y efectuó un lejano triple que subió hasta tal punto que bajó con 'nieve' y entró limpió en el aro 'taronja'. El 100-103 coloca al conjunto madridista con clara ventaja anímica para abrochar el próximo jueves su acceso a la final.