Llevar mantilla como Dios manda

Mujeres con mantilla

No hay una norma fijada, pero sí hay unas pautas marcadas por la tradición. ¿Se puede enseñar rodilla? ¿Qué escote se recomienda? ¿Y pendientes?

Aún no han comenzado las procesiones de la Semana Santa salmantina y este año las mantillas van a ser una de las grandes protagonistas de estos días. Las mujeres de 'hoy en día' se saltan las recomendaciones que marca la historia y muchas de las mantillas que salen a pasear por las calles de la capital no cumplen con las normas que impone el protocolo social y mucho menos con la tradición religiosa.

 

No nos sorprende para nada el 'recordatorio' que se ha realizado por ejemplo en uno de los cuadernillos de la Hermandad de la Soledad de la mano de la experta en protocolo, Fina Dosuna, en la en la que se indica como hay que ir bien vestida en Semana Santa. No llevar escote pronunciado, medias de rejilla o un vestido que no muestre la rodilla son algunas de sus recomendaciones para lucir perfecta delante de un Cristo o una Virgen durante la Semana de la Pasión.

 

¿Cómo vestir correctamente?

 

Para empezar, el vestido debe ser negro liso totalmente, de una pieza y sin brillos. Un modelo básico que haga forma, pero sin que se ciña en exceso al cuerpo. Tampoco faldas con vuelo o similar. Tejidos hay para elegir: crepé, lana fina, seda… y terciopelo dependiendo de la climatología que acompañe a la Semana Santa. El largo debe ser, como mínimo, tapando la rodilla, con manga larga y cuello a la caja o barco. Nada de escotes de pico o demasiados pronunciados, así como están prohibidas las chaquetas y las toreras. Y menos de encaje.

 

Las medias deben ser negras, finas, sin costuras o adornos. Se excluyen también las de rejilla o tupidas. Y como zapatos, unos de tipo salón, sin plataforma y con tacón medio.

 

No debe faltar un peinado con un recogido bajo o a media altura. Y nada de ponerse flores en el pelo ni en el escote, ¡no se puede llamar la atención!.

 

Mujeres con mantilla durante  una procesión en Salamanca (Foto: TRIBUNA)

 

Los complementos son uno de los puntos en donde más se falla. Vestirse de mantilla no es disfrazarse y muchas mujeres se ponen demasiadas cosas. Los pendientes deben ser sobrios, nada llamativos, con preferencia por la plata envejecida, el oro blanco, las perlas o azabaches. En estas fechas están prohibidos los corales, que se utilizan para las mantillas blancas. Si no se lleva la medalla de la cofradía, se puede completar el conjunto con una cadenita con una cruz o un collar de perlas discreto.

 

Uno de los puntos fundamentales es la mantilla, que debe sujetarse a la peineta con un broche de plata u oro blanco no demasiado brillante, y que nunca supere el largo de la falda. Los guantes se recomiendan negros cortos sin encaje, que pueden acompañarse con un rosario. El maquillaje, como el resto del conjunto, tenderá a ser lo más natural posible. Por supuesto, no debe faltar un peinado con un recogido bajo o a media altura. Si se llevara bolso, debe ser tipo cartera o con asa, de tamaño pequeño y negro, nunca colgado ni de tipo bandolera.

 

El Jueves Santo la mantilla se viste dejando descubiertos cara y pelo. Sin embargo, el Viernes Santo, conmemoración de la muerte de Cristo, la mantilla se coloca cubriendo la frente con la bolnda sobre la misma unos 2 o 3 centímetros.

 

A la hora de elegir como vestir mantilla y tal y como recomiendan los entendidos... "Menos es más", más aun en fechas donde se impone la sobriedad.