Llantén se defiende y achaca la intoxicación a las características del pez mantequilla

El restaurante Llantén vive unas horas amargas después de haber vivido la experiencia de una intoxicación en una boda celebrada el sábado en sus instalaciones del Pinar de Antequera. Sus responsables coinciden con la consejería de Sanidad y achacan la responsabilidad de la intoxicación o problemas de los comensales a las características del pez mantequilla, un plato ya retirado de su carta.

Con transparencia, los responsables del restaurante Llantén (Pinar de Antequera), afrontan una situación incómoda para ellos. El pasado sábado ofrecieron el banquete de una boda para 120 comensales y buena parte de ellos resultaron intoxicados o, al menos, con problemas originados por el pez mantequilla, uno de los platos del menú que por cierto ya han retirado de su carta.

 

"No se puede considerar intoxicación como tal. Ha sido una reacción estomática y todo apunta a las características del pez mantequilla, que tiene un porcentaje de ácidos lípidos que pueden provocar este tipo de reacciones", comentan a tribunavalladolid después de ponerse en manos de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León. "Coinciden con nosotros en que es una reacción típica con un cuadro médico muy definido y se pasa muy rápido. Si fuera una intoxicación no se representa de la forma que lo hizo. Ha sido una cuestión de mala suerte que lamentamos y lo único que nos importa ahora es que toda la gente esté bien". 

 

El pescado fue adquirido al mercado de Valencia, como suele hacer Llantén con este producto que contiene un porcentaje elevado de grasa. El restaurante lo elaboró con un plancheado en plancha o brasa para acabarlo al horno. "Es un pescado exótico que puede presentar complicaciones pero que en cinco años que lo llevamos trabajando no había creado problemas de este tipo".

 

Llantén vivió el sábado momentos de histeria y una reacción complicada de los invitados aunque, aseguran, los novios fueron al día siguiente al restaurante para hablar con ellos y tranquilizarles en el sentido de responsabilizar a este pescado y no a los protocolos de actuación del local que, por otra parte, fueron los habituales; por Sanidad ya ha pasado el personal que atendió esta boda y dispone de una muestra del menú para su análisis. El restaurante, uno de los más considerados de la oferta gastronómica vallisoletana, mantiene su actividad normal mientras digiere esta situación desagradable con el objetivo de mantener intacta su credibilidad y que todos los comensales afectados se recuperen. 

Noticias relacionadas