Lío monumental en el pleno después de que al alcalde se olvidara de votar una enmienda del Partido Popular

Los tres portavoces de los grupos políticos charlan con el alcalde antes de la sesión.

Sucedió en el pleno extraordinario de regeneración democrática en el Ayuntamiento de Valladolid. León de la Riva procedió a votar la moción del PSOE y la enmienda de IU; yse olvidó de la de su partido. Rectificó una vez levantada la sesión y con algunos concejales ya fuera. 

El pleno extraordinario de la regeneración democrática, solicitado por el grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valladolid, se convirtió en el pleno de la polémica y acabó inmerso en un lío monumental. Finalizaba el debate, que fue intenso especialmente entre los portavoces del PP, Jesús Enríquez, y el del PSOE, Óscar Puente.

 

Entonces la mayoría absoluta del PP derribaba la moción socialista para dignificar la política en Valladolid, y la moción de adicción en la que Izquierda Unida proponía tres medidas más a las propuestas anteriormente por el PSOE. Antes, Jesús Enríquez había presentado un moción de sustitución en la que ratificaba todos los acuerdos en materia de transparencia, regeneración democrática y buen gobierno puestas en marcha durante toda la legislatura.

 

Un descuido del alcalde desencadenó la polémica: sometió a votación tan solo la moción del PSOE y la enmienda de IU, que el partido gobernante rechazó. Seguidamente cerraba la sesión y ya con la mayoría de los concejales levantados, algunos como el caso de Jesús Julio Carnero, saliendo del salón de plenos, el alcalde se percató de su olvido y procedió de nuevo a votar la enmienda de sustitución de su propio grupo, en medio de la algarabía y el desconcierto.

 

La oposición no daba crédito y minutos después comunicaba a la prensa que el acuerdo no debería tener validez ya que "la sesión se había concluido y algunos concejales estaban fuera del salón”.  Así se lo trasmitieron al secretario quien tendrá que valorar ahora los hechos.

 

ESTRATEGIA DE “CRIMINALIZACIÓN”

 

Más allá del monumental lío con el que concluyó la sesión, el portavoz popular, Jesús Enríquez, acusó a la oposición de insistir en “una estrategia de criminalización”  hacia el equipo de Gobierno y pidió al PSOE que se abstenga de dar “lecciones de regeneración democrática”, antes de calificar este mandato “como el de mayor consenso de toda la historia de la democracia en el Ayuntamiento de Valladolid”.

 

Óscar Puente, presidente del grupo municipal socialista, hizo un repaso de los últimos casos “de corrupción instalados en el Ayuntamiento de Valladolid” y acusó al alcalde de no querer debatir con la oposición por tres razones: “sus convicciones democráticas son esqueléticas; no tienen confianza en su proyecto político y tienen miedo a debatir porque pueden salir arrastrados por las mulillas”.

 

Por último, el portavoz de IU, Manuel Saravia, ha basado también en tres razones la regeneración democrática en el Ayuntamiento de Valladolid. “Por un malestar social que se incrementa, por el grado de corrupción existente y porque el avance de los medios técnicos permiten un mayor control”.