Liberada una menor rumana que era obligada a prostituirse en el club Jamaica

Fachada del club Jamaica, donde se produjo la explotación de la joven.

Agentes de la Policía Nacional han liberado en Santiago de Compostela a una adolescente de 15 años de origen rumano que era obligada a prostituirse en clubes de alterne de Valladolid y Padrón (A Coruña).

 

La joven había venido a España bajo la falsa promesa de dedicarse al cuidado de niños y, una vez en el país, había sido obligada a prostituirse en clubes de alterne de Valladolid, concretamente en el 'Jamaica', en el término de San Miguel del Pino, y en Padrón (A Coruña), según ha podido saber Europa Press en fuentes de la invetigación.

 

Ser prostituida en Valladolid fue el destino inicial de la menor tras abandonar Rumanía, su país de origen, con la falsa promesa de un trabajo como cuidadora de niños.

 

La víctima de 15 años ha sido hallada en la periferia de Santiago de Compostela, cuando corría huyendo de una agresión que le había propinado el responsable del clan familiar que la retenía. Tras una primera asistencia, la menor relató a los agentes cómo fue "tratada" desde Rumanía a Valladolid con una falsa promesa de trabajo como cuidadora de niños de cuna. Una vez en Valladolid, fue explotada sexualmente por varias personas y obligada a ejercer la prostitución en el club 'Jamaica' de San Miguel del Pino.

 

Ante las condiciones de semiesclavitud a las que era sometida, contactó con unos compatriotas que vivían en la ciudad de Santiago, conocidos de la menor al haber nacido todos ellos en el mismo pueblo de Rumanía.

 

Éstos, sabedores de la situación de la menor, le prometieron que la ayudarían a escapar y que trabajaría en labores del hogar, no volviendo a ejercer nunca la prostitución. La menor, una noche, decidió huir del club de Valladolid en el que era explotada aprovechando un descuido de los porteros del local.

 

NUEVA FALSA PROMESA

 

Tras la huida de la menor y una vez que hubo llegado a Santiago de Compostela con su nueva "familia", éstos de nuevo la explotaron sexualmente obligándola a ejercer la prostitución en otro local de alterne de Padrón, siendo sometida nuevamente a todo tipo de agresiones y vejaciones. De hecho, el clan familiar de Santiago llegó a pagar una contraprestación económica al clan de Valladolid a cambio de la menor.

 

La colaboración del agregado de Rumanía en España ha permitido la plena identificación de la víctima y la localización de los clanes familiares responsables de la explotación de la menor tanto en Valladolid como en Santiago, así como de los clubes de alterne en los que fue explotada.

 

La operación se ha dividido en dos fases, la primera realizada en Santiago de Compostela y la segunda en Valladolid. En total han sido detenidas 10 personas (tres en Santiago, una en Padrón y seis en Valladolid) como presuntas responsables de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, corrupción de menores, relativos a la prostitución, falsedad documental y pertenencia a organización criminal.

 

Fuentes consultadas por este periódico aclaran que entre los detenidos no hay ningún responsable del club Jamaica y que fue a raiz del control de accesos y pasaportes a este establecimiento cuando se pudo intensificar la investigación. Días atrás fueron llamados a declarar el encargado y la recepcionista para reunir más información de este tema.

 

Los investigadores también han practicado registros y un control para la detección de víctimas en dos domicilios y los dos clubes de alterne, en los que se han incautado de diversa documentación falsificada, una defensa extendible, documentos relativos a la compra-venta de la menor, la documentación original de la víctima, documentos de viaje incriminatorios, sustancias estupefacientes y un vehículo en el que la menor era trasladada.

 

La investigación ha sido coordinada por la Brigada de Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, en unión del Grupo Operativo de Extranjeros de Santiago de Compostela, el Grupo de Menores de la Unidad Adscrita a la Xunta de Galicia (quienes encuentran a la menor en la vía pública de Santiago) y la UCRIF de Valladolid.