Leche Pascual recibe la calificación cinco estrellas Ecostars por su flota comercial de bajas emisiones

La flota está compuesta por 761 vehículos, casi 600 coches comerciales, 28 camiones y 137 trailers.

El Grupo Leche Pascual ha recibido este martes la calificación de cinco estrellas, la máxima puntuación, de la certificación Ecostars por su flota comercial sostenible.

 

La flota sostenible de la empresa está compuesta por 761 vehículos, casi 600 coches comerciales, 28 camiones y 137 trailers, propulsados por energías alternativas como electricidad, gas natural y autogas. El presidente del Grupo Leche Pascual, Tomás Pascual, quien ha destacado que con estas últimas incorporaciones, más del 80 por ciento de la flota de vehículos de la compañía es "sostenible" y está autopropulsada por combustibles más limpios.

 

En total, Pascual ha reivindicado que su empresa tiene "la flota sostenible más grande de Europa", con 907 vehículos, el 80 por ciento de la flota autopropulsada con combustibles alternativos a los fósiles. Asimismo, ha añadido que la movilidad sostenible es uno de los aspectos principales de la estrategia medioambiental de la empresa.

 

El acto ha estado presidido por el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, que ha urgido a sustituir las fuentes de energía fósiles en el transporte por otros combustibles alternativos, como el gas o la electricidad, producidos a partir de fuentes bajas o neutras en carbono, ya que, según ha recordado las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte se han incrementado un 25 por ciento desde 1990.

 

Durante la entrega de la certificación Ecostars al grupo Leche Pascual, Arias Cañete ha señalado que existen, en la actualidad, tres barreras en la promoción de estos combustibles y de los vehículos que se propulsan con ellos. Según ha reconocido, los vehículos híbridos y eléctricos se enfrentan a su aún alto coste, a la falta de estaciones de repostaje y, en ocasiones, a la baja aceptación por parte de los consumidores.

 

Sin embargo, en este sentido ha dicho que las administraciones y los responsables públicos tienen el deber de establecer políticas de estímulo y crear un marco regulatorio estable que incluya objetivos obligatorios de reducción de emisiones de CO2 en el transporte y que apoye la implantación de la infraestructura necesaria. También se debe, según ha añadido, establecer políticas de estimulo para vehículos menos contaminantes.

 

FISCALIDAD VERDE

 

En este ámbito, ha adelantado que una de las herramientas para conseguirlo es la fiscalidad ambiental, que tiene "mucho espacio por recorrer" y en la que "ciertos" tributos como el impuesto de vehículos de tracción mecánica o el impuesto de circulación "pueden convertirse en importantes acicates para la reducción de emisiones".

 

Además, el ministro ha enumerado las políticas medioambientales de su departamento encaminadas a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como el Plan Nacional para la Calidad del Aire y protección de la atmósfera; el plan PIMA Aire, los proyectos Clima así como el apoyo a la Estrategia Española de Movilidad Sostenible, el Observatorio de la Movilidad Metropolitana, la Red de Redes de Desarrollo Local Sostenible, o la Semana Europea de la Movilidad.

 

Con todo, Arias Cañete ha subrayado que pese a las indudables mejoras en la eficiencia de motores y en la gestión de la demanda, esto no es suficiente y ha recordado que la emisión de GEI del sector transporte en España han crecido un 25 por ciento desde 1990 y representan en torno al 27 por ciento del total nacional. De estas, la mayoría, el 22 por ciento, se deben al transporte por carretera.

 

Para el ministro, la certificación Eurostars de la flota de la empresa alimentaria además de contribuir a los resultados del Grupo, "sirven de ejemplo a otras empresas, a clientes y proveedores, fomentando la sostenibilidad en toda la cadena de valor del sector".

 

Al acto también han asistido el consejero de medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Borja Sarasola; el delegado de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Diego Sanjuanbenito; y un representante del Instituto Vasco Certificador.