Leandro: "Ha sido el toro con el que más he disfrutado y me he abandonado en Madrid"

El vallisoletano firmó una gran faena en Las Ventas ante un gran toro de Bañuelos al que cortó una meritoria oreja. 

El vallisoletano Leandro se sentía “muy feliz” tras haber cortado una meritoria oreja el pasado domingo en su comparecencia en Las Ventas, en Madrid. Fue ante un gran toro de Bañuelos, que echó un encierro muy bien presentado, con clase y con cuatro toros que sirvieron. Leandro se abandonó en su primero desde el saludo capotero, donde ya se vio que su oponente humillaba, acudía con tranco y metía la cara.

 

“Ha sido con el toro que más he disfrutado y más me he abandonado en Madrid”, decía el torero vallisoletano, unas horas después de haber firmado una gran actuación en el templo de la tauromaquia. La pena que no pudo ser rematada, ya que el quinto se paró muy pronto y no le puso las cosas fáciles al coletudo de Valladolid que, no obstante, dio la cara.

 

Mucho cemento en los tendidos y muchos espectadores extranjeros. Aunque los aficionados madrileños que se dieron cita pudieron disfrutar del toreo caro del vallisoletano. Fueron series largas, templadas y hondas. Hombros descolgados, riñones encajados y pulsos sedosos para conducir la embestida pastueña del Bañuelos. Destacaron los naturales, muy toreros, y profundos, y los adornos, muy pintureros.

 

Mató de estocada, algo delantera, y descabello y al palco le costó entregar el trofeo que, al final, paseó el vallisoletano en una vuelta al ruedo que le debió saber a gloria. Leandro confía en que este triunfo le pueda servir, especialmente de cara a la próxima temporada. Pena que la actuación no fuera redonda. Serafín Marín, también cortó una oreja en el sexto de la tarde, merced a una meritoria faena sobre la mano izquierda. Y al maño Ricardo Torres, que confirmaba alternativa, se le escaparon dos grandes toros. Verde, muy verde, y sin recursos el zaragozano.