Las zonas fértiles de Salamanca lograrán una cosecha "aceptable de trigo si el tiempo y el hongo lo permiten"

Si el mes de junio se mantiene con temperaturas suaves, comarcas como La Armuña pueden llegar hasta los 3.000 kilos por hectárea en el trigo, no así en cebada.

Los agricultores de la provincia de Salamanca siguen mirando al cielo (y al suelo) para ver si el tiempo les favorece a la hora de la recolección de una nueva cosecha que no apunta buenas perspectivas pese a que puede arreglarse a medias. No en vano, esto depende del comportamiento del tiempo durante este mes de junio y de un hongo que está haciendo estragos en el trigo.

 

Esta plaga, que ha afectado a este cereal, ha dejado muchas tierras casi arrasadas por completo, hecho que unido a la ausencia de lluvias, va a provocar un descenso en las producciones dadas las previsiones iniciales.

 

Tan solo se salvarán de la quema algunas de las tierras más fértiles de algunas comarcas de la provincia de Salamanca como La Armuña (o la zona de Barbadillo) donde, si las temperaturas se mantienen suaves, la cosecha puede ser "regular", siempre y cuando la actuación del hongo no haya causado más problemas de los previstos, aunque esto no se comprobará hasta la entrada de las cosechadoras en las tierras.

 

Quizá, y en el mejor de los casos, los trigos alcances rendimientos de 3.000 kilogramos, situación que no se dará en la cebada, donde las previsiones son peores aunque no hay estimaciones de producción.