Las vacaciones de los vallisoletanos se ajustan a los nuevos tiempos

A pesar de vivir un mal momento económico, todo el mundo necesita escaparse unos días para desconectar. Pero, ¿cómo organizamos los vallisoletanos las vacaciones? ¿Qué destinos son los más buscados? ¿Miramos más el bolsillo? 

A la hora de viajar, hay quien decide preparar sus vacaciones por cuenta propia, buscando tanto el viaje como el alojamiento por Internet. Pero sigue habiendo gente que prefiere confiar su descanso a una agencia de viajes que le proporcione ciertas garantías.

 

Según viajes Quimera y Mena Travels, dos agencias de la ciudad, lo principal ahora es ajustar el presupuesto, por lo que “esperamos al último momento para planear el viaje”, por si aparece una oferta de última hora que nos permita irnos con algo más barato. La idea de viajar y cambiar de aires en vacaciones sigue siendo una opción, pero ya no se puede derrochar y si podemos ahorrarnos unos euros, mejor que mejor.

 

Desde Mena Travels,  nos comentan que “hay ofertas que ya no se programan porque se sabe que el avión no se va a llenar, por ejemplo, viajes de larga distancia o a las islas”.

 

Por otro lado, si nos fijamos en dónde ir, uno de los destinos preferidos tanto por jóvenes como por adultos es Benidorm; “gusta mucho a los grupos de chavales pero también a la gente mayor, bien porque lo conocen o bien porque es económico y las playas son buenas”. La costa, un poco de playa y sobre todo, descansar es lo que buscan los veraneantes vallisoletanos, bien en familia “con un hotel barato y cerca de la playa” o bien con los amigos “todos juntos en un apartamento”, comentan desde viajes Quimera.

 

Sin embargo, los viajes largos, más programados y con un destino generalmente exótico siguen programándose aunque “con clientes fijos. Los que vienen nuevos es por el boca a boca y porque en esta agencia trabajamos con viajes a larga distancia”. Explica la agencia Quimera.

 

Otro elemento a tener en cuenta a la hora de programar las vacaciones es el tiempo que nos queremos ir y en eso el precio también influye. “Ahora la gente se va una semana y gracias”, comentan las dos agencias. Quedaron atrás las quincenas o incluso el gozoso mes entero de descanso para muchos. Julio y agosto siguen siendo los meses preferidos, a pesar de que el precio suele ser más elevado que en junio o a principios de otoño. “También es cuando la gente puede cogerse unos días”, opina Quimera.

 

Por supuesto, el alojamiento también se mira. En un principio nos tienta el ‘todo incluido’, pero “la expectativa va bajando hasta ajustarse al presupuesto. Hay que hacer grandes esfuerzos para facilitar el viaje al cliente y para no perder la venta; además, tampoco podemos olvidarnos de la calidad” nos explican en viajes Quimera.  Y es que quien decide planear estancia con una agencia espera cierto confort y seguridad, lo cual puede llegar a ser complicado de ofrecer en estos tiempos en los que, además del problema económico, se añade el aumento de competencia entre agencias.

 

Desde Viajes Mena aseguran que la reserva media “de tres o cuatro estrellas” ha descendido, aunque se siga viajando. Además, se observa que la media en cuanto a edad es más abundante en torno a los treinta y cinco- cincuenta años”