Las universidades de Salamanca y São Paulo avanzan en el estudio de la epilepsia

Norberto García Cairasco

Tras varios años de colaboración, los científicos de España y Brasil conocen mejor los circuitos cerebrales involucrados en las crisis epilépticas.

La Universidad de Salamanca y la Universidad de São Paulo mantienen un proyecto de investigación conjunto en los últimos años en torno a la epilepsia. El resultado de sus experimentos con roedores es un mejor conocimiento de los circuitos cerebrales implicados en los ataques que sufren los pacientes, según explica Norberto García Cairasco, científico colombiano responsable de la investigación por parte brasileña y que hoy es nombrado Huésped Distinguido por el Ayuntamiento de Salamanca.

 

“Estamos estudiando dos cepas de animales seleccionados genéticamente que tienen predisposición a la epilepsia”, ha explicado a DiCYT el experto, que a lo largo de esta semana ha participado en el congreso internacional ‘Audiogenic Epilepsy: from Animal Models to the Clinic’, celebrado en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL) de la Universidad de Salamanca. Al comparar los hámsters con los que trabaja el equipo de Dolores López en este centro y las ratas con las que trabajan en Brasil, los investigadores tienen la posibilidad de analizar la influencia de las variantes genéticas en la epilepsia y su expresión en las crisis características de este síndrome.

 

“Entendemos que, como nosotros, los animales que se usan en experimentación tienen su comportamiento codificado por circuitos cerebrales que vemos en actividad por medio de electroencefalogramas o imágenes de resonancia magnética. Ese tipo de circuitos determina que nuestro comportamiento sea normal o alterado, como ocurre en las epilepsias”, relata.

 

Al estudiar el modelo animal los investigadores entienden mejor cómo funciona el cerebro y cómo deja de funcionar en los casos de crisis, por ejemplo, en las provocadas por estímulos sonoros, características de las llamadas epilepsias audiogénicas, el tema del congreso internacional que ha reunido a los mayores expertos mundiales estos días en Salamanca.

 

El objetivo de los científicos es renovar ahora una colaboración que han mantenido en los últimos cuatro años y que ha permitido el intercambio de personal científico o el estudio de posibles fármacos antiepilépticos en los modelos animales, además de catalizar una reunión internacional tan importante como este congreso.

 

INVESTIGACIÓN COMPLEJA

 

El investigador colombiano ha resaltado la complejidad de estas investigaciones. “Hay epilepsias familiares que son determinadas por mutaciones de genes, otras generadas por poligenes, variedades de genes que interactúan entre sí, y mucha comorbilidad con problemas psiquiátricos como depresión, ansiedad y pánico e incluso con el alzhéimer”, apunta. Por eso, no se puede estudiar la epilepsia como si fuera un evento único y aislado, sino como un fenómeno que afecta a diversos aspectos, como las emociones o la memoria, y que es distinto según la edad o el sexo.

 

“Es un mundo interesante y complejo y los métodos de solución también son complejos”, asegura. Por eso, es necesario el concurso de muchos expertos. “La ciencia nunca fue una tarea individual pero mucho menos a día de hoy, donde hay competencias y tecnologías específicas que hay que sumar para hallar soluciones”, agrega.

 

RECONOCIMIENTO EN SALAMANCA

 

Por otra parte, Norberto García Cairasco se ha mostrado “muy emocionado” por el nombramiento como Huésped Distinguido por el Ayuntamiento de Salamanca, un título que se concede a “personalidades excepcionales”, según el reglamento municipal, “por sus destacados merecimientos”.

 

“Me siento salmantino desde que vine por primera vez en 2001”, afirma, invitado ya entonces por la profesora Dolores López. Sin embargo, “el reconocimiento “no es personal, sino que es al trabajo de investigadores y profesores”. En cualquier caso, “trato de devolverle a la sociedad lo que la sociedad invirtió conmigo”, añade, ya que dice sentirse un privilegiado por dedicarse a la ciencia y a la docencia.