Las 'Sillas del hambre', una lucha por una sociedad más justa

Un grupo de manifestantes se han sentando enfrente del Ayuntamiento para luchar por una sociedad diferente, en la que tengan lugar todos y no haya lugar para la corrupción.

Decía Franklin D. Roosevelt que la libertad de una democracia está en peligro cuando la gente tolera que el poder privado llegue a un punto en que sea más fuerte que la propia democracia. Con ese pensamiento en la mente, la asociación 'Parados en movimiento' se ha manifestado delante del Ayuntamiento para reivindicar mejoras sociales y con el objetivo de disminuir el paro y la precariedad que asola a la sociedad española en la actualidad.

 

Una manifestación que lleva por título, 'Las sillas del hambre', y que no tiene únicamente acogida en Valladolid, sino que se ha realizado a lo largo y ancho del territorio español.

 

Los manifestantes se sitúan enfrente del Ayuntamiento y se sientan en un silla, para posteriormente levantarse e iniciar su lucha simbólica. Una lucha que como explica uno de los participantes, "es una lucha y una rebelión por una sociedad diferente, una sociedad donde tengamos lugar todos. Porque en la sociedad piramidal en la que vivimos ahora, son los ricos y los que gobiernan quienes se gastan el dinero público para sus negocios privados, son ellos los que engordan sus cuentas bancarias mientras miles y miles de ciudadanos estamos desempleados por culpa de sus negocios ilegales".

 

Las sillas del hambre son historias anónimas, historias personales cargadas de sufrimiento por culpa de los recortes, personas que por carecer de empleo quedan despojados de las necesidades básicas para el propio trabajador y para su familia.

 

Los manifestas protestan contra la frialdad de las estadísticas de empleo. "Para los políticos que nos gobiernan simplemente somos números, mil parados más, mil parados menos. Pero lo que no saben es que detrás de esos números hay familias que están pasando por situaciones muy difíciles. Los gobernantes no trabajan para los ciudadanos de calle sino para los grandes empresarios y banqueros que no tienen otro objetivo que aumentar, sin importar las consecuencias, su capital económico y su poder", explican varios participantes de la manifestación.