Las sanciones por orinar en las calles de Valladolid se reducen a la mitad en cinco años

Las multas por orinar en la calle se han reducido drásticamente en los últimos años. TRIBUNA

Desde 2011 hasta 2015, la Policía Municipal ha pasado de imponer 991 multas en el primer caso a 472 el año pasado.

MULTAS POR ORINAR EN LAS CALLES DE VALLADOLID

 

2015: 472

 

2014: 384

 

2013: 504

 

2012: 672

 

2011: 991

Suelen ser un clásico de las noches de fiesta vallisoletanas. Un o una joven, a altas horas de la madrugada y muy a menudo en un estado ebrio, decide aliviar sus necesidades en plena calle pensando que no hay nadie que se percate de su presencia. Pero no siempre es así, claro. Y es que la Policía Municipal no es el ojo que todo lo ve, pero sí suele estar al quite de estas situaciones que, como es previsible, terminan con la multa de rigor.

 

En todo caso, hay una buena noticia para aquellos que detestan ir por la calle y encontrarse con el desagradable olor de marras. Sí, y es que estas sanciones se han reducido a la mitad en apenas cinco ‘temporadas’, desde el año 2011 hasta 2015, según los datos hechos públicos por la propia Policía Municipal en su memoria de este último año.

 

A saber, en este 2015 fueron hasta 472 personas, la mayoría jóvenes, quienes fueron cazados ‘in fraganti’ orinando por las vías de Valladolid, mientras que en 2011 fueron hasta 991, a unos pocos de llegar al millar. ¿Más celo policial por aquel entonces? ¿Más concienciación ciudadana? No es fácil achacarlo a alguna razón de manera directa.

 

La cuestión es que desde aquel 2011 la cifra de multas no hizo más que evolucionar de manera negativa. En 2012, fueron 672 los castigos impuestos por la autoridad, un descenso ya bastante pronunciado de un año para otro. En 2013 se alcanzaron las 504 y en 2014 las 384. Solo entre 2014 y 2015 se dio un considerable aumento, que en todo caso solo suaviza la caída de los últimos años.

 

La pregunta es inevitable. ¿Seguirá descendiendo de manera considerable este número de multas? Por desgracia no es posible saberlo, aunque se trata de una evidencia que la tendencia a la baja ya es una buena noticia para Valladolid.