Las redes sociales lloran la disolución del Club Balonmano Valladolid

BORIS GARCÍA

Jugadores históricos del club y de la propia plantilla, varios clubes de la ciudad y del país, además de los propios aficionados, se expresaron en torno a la desaparición del equipo al que estuvieron relacionados en algún momento.

Este miércoles Valladolid sufrió un duro varapalo. Un club internacional con veintitrés años de experiencia, que tantas alegrías había dado a la ciudad y a la afición, se iba por el agujero del desagüe. Tantas y tantas campañas en la élite del Balonmano Valladolid han supuesto millones de partidos, goles y anécdotas que no dejaron indiferente a quien alguna vez en su vida, de manera más o menos directa, había estado vinculado al difunto conjunto de Huerta del Rey. Y así se pudo ver en las redes sociales, claro.

 

Uno de los más rápidos en presentar las condolencias, aunque a la par se mostró crítico, fue un histórico como Asier Antonio. El que fuera jugador del Cuatro Rayas ocho años se desahogó de manera extensa en Twitter.

 

“Día triste. Parece que se confirma la muerte como club del Balonmano Valladolid. He visto una dejadez institucional y mediática poco correlacionada con lo que ha dado este equipo. En Valladolid, viví el deporte en su estado puro, alegrías, tristezas, incluso tocamos el cielo, conocí grandes amigos, nacieron mis hijos... Es increíble q nadie llame a la cosas x su nombre”, escribía el actual jugador del BM Aragón.

 

“Aquí ha habido una directiva que ha creado casi toda la deuda con su 'ilustre' gestión. Y la última que ha carecido de capacidad de reacción sabiendo en lo que se metía. Eso sí, en su debe queda su poca transparencia, sus falsedades. Jugadores los más perjudicados, se nos insta a firmar "su" financiación de la deuda y después de un año traicionan nuestra lealtad al club”, siguió el jugador antes de mandar su apoyo a la afición.

 

Obviamente no fue el único al que se le escapó la lágrima viendo el triste final del club. Jorge Martínez, que también está viviendo unos días especiales por su retirada en La Rioja, quiso tuitear “su orgullo por haber formado parte de ese equipo”. José Manuel Sierra, otro histórico, quiso explayarse algo más en su perfil de Facebook.

 

“Momentos muy duros para los que queremos al Balonmano Valladolid. Pierdo al equipo donde jugué 11 años, el equipo donde me hice jugador. Se va un club que era diferente, se van una infinidad de sentimientos vividos, lloros, remontadas históricas, derrotas dolorosas, alegrías, títulos... Una historia que forjamos todos los que somos Balonmano Valladolid”, redactó para después criticar la gestión económica del club y cerrar con un “hasta siempre, Balonmano Valladolid”.

 

Roberto García Parrondo no quiso olvidarse de hacer una mención a “su primer equipo”, al igual que Albert Rocas, “Triste, desilusionado, desmotivado, rabioso, enfadado y con un dolor inmenso en el corazón” o el mismo Raúl Entrerríos, que se mostró incrédulo a pesar de la muerte anunciada. “Día muy triste los que hemos formado parte de esa gran familia pero también para nuestro balonmano. Ánimo a toda su gente... #siemprepucela”, terminó.

 

Los apoyos también llegaron de otras partes de España, como del Helvetia Anaitasuna –en Pamplona saben bien lo que es la desaparición de un equipo con el San Antonio hace un año-. “Muchísimo ánimo a toda la masa social y miembros del club Balonmano Valladolid en estos momentos tan complicados. #histórico”, escribió el club en Twitter. Otro que quiso dejar de lado el pique, siempre sano, entre Valladolid y León fue Ricardo Díez. “Y allí estuvimos, en el último gran derbi, Ademar-Pucela. Algo tiene que cambiar. #BMValladolidEterno”.

 

La noticia traspasó incluso barreras deportivas, ya que el Baloncesto Valladolid también puso su granito de arena. "Equipo con 23 años de historia a sus espaldas que tristemente, condicionado por su situación económica, ha tenido que renunciar a seguir adelante. Al Balonmano Valladolid se le debe agradecer que haya llevado el nombre de la ciudad por toda España y por Europa", escribió en un comunicado oficial el club.

 

LOS DE CASA

 

Por supuesto, los propios protagonistas deportivos no quisieron quedarse atrás. Nacho González, como técnico, fue uno de los que tomó la voz cantante. “No por esperado es menos doloroso... Adiós a un club al que he dedicado más de media vida, donde he aprendido unos valores q siempre mantendré. Desde jugador de categorías inferiores, colaborador, entrenador de base, entrenador de Asobal... Intentamos lo imposible pero no fue suficiente. Mis mejores amigos y muchos de mis recuerdos en el balonmano irán unidos siempre al Balonmano Valladolid”.

 

Los jugadores, sabiendo que es probable que no terminen de cobrar el dinero que se les adeuda y que su club se iba a la deriva, se mostraron dolidos y no dudaron en mostrar su frustración. “Valladolid es una ciudad pequeña y en el mundo del balonmano te enteras de todo. Que sepas que lo sabemos desde el primer día hace 4 meses”, escribió Yeray Lamariano.

 

Pablo Cacheda no se quedó atrás. “Club a la mierda, deuda a la mierda, promesas a la mierda y lo peor, la mejor afición de España sin balonmano ni club de elite... ¡En fin...!”.

 

Y así, miles y miles de seguidores, equipos y aficionados al balonmano que mostraron su solidaridad en cualquiera de las redes sociales. A fin de cuentas, los veintitrés años de historia del club se han esfumado demasiado rápido como para que ninguno de sus implicados diera alguna señal de vida. Pero la realidad, ya es inevitable.

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