Las rebajas de verano se adelantan en Valladolid

La época de descuentos veraniegos, que otros años solía comenzar el 1 de julio, ya ha arrancado en un intento de los comerciantes por recuperar las ventas perdidas en los últimos meses.

Es muy probable que se haya dado cuenta según pasea por la calle; las rebajas del mes de julio han llegado a Valladolid. También se habrá percatado de que no se trata de algo muy normal, pues los carteles de descuentos, en condiciones normales, suelen colgarse en los escaparates el primer día del mes de julio. ¿Qué está pasando entonces con los comercios de la capital?

 

"Este año se plantea una campaña de rebajas diferente para los meses de verano. No hay fechas concretas, cuando normalmente se empieza el mes de julio", explica Luis del Hoyo, secretario general de la Asociación Vallisoletana de Comercio (AVADECO). "El comerciante puede escoger el momento en el que empieza y termina, aunque siempre se suele hacer durante un mes", aclara.

 

La razón por la que los saldos se han adelantado en este caso es sencilla, la necesidad apremia, como reconoce Del Hoyo. "Hay muchos comercios que tiene que apurar, a ver si se anima la clientela. Es puro instinto de supervivencia. Los meses de abril, mayo y lo que llevamos de junio no han sido buenos, sobre todo en cuanto a venta de ropa por la no llegada del tiempo veraniego".

 

Las expectativas, a pesar de la exigencia de mejorar las ventas para poder sobrevivir, no pinta especialmente bien. "Los establecimientos esperan mejorar sus ventas ahora, pero lo cierto es que va a estar difícil. La gente gasta poco y a pesar de las rebajas no muchos se animan a comprar", explica el secretario de AVADECO.

 

Y lo peor es que hay bastantes negocios que dependen de estas rebajas para no tener que echar el cierre. "Hay muchas tiendas de Valladolid que necesitan liquidez inmediatamente o tendrar que liquidar el negocio. No hay más vuelta de hoja".

 

GRANDES COMERCIOS

 

La situación de las grandes superficies de Valladolid no es mucho mejor, a pesar del permiso aprobado por la Junta hace apenas tres semanas en el que se les autorizaba a abrir incluso en días festivos. "Curiosamente aquella reforma apenas ha tenido mayores consecuencias, al menos por el momento", aclara del Hoyo. "Sí se ha notado en los productos de alimentación, pero bastante poco".

 

Desde AVADECO se presentó una reclamación a la misma Junta para echar atrás el permiso, ya que se consideraba que perjudicaba a los pequeños comerciantes de Valladolid, como aclara el secretario general. "No nos parecía mal el hecho de que abrieran las grandes superficies, pero queremos que se trate igual al grande que al pequeño. Si cada uno hace lo que quiere se cae en una anarquía y un caos en el comercio".

 

En todo caso, Del Hoyo tiene claro que la crisis no perdona a nadie, ni al pez grande ni al pequeño. "Los grandes comercios han tomado esa medida porque también movilizarse contra el descenso de ventas, pero el tema está mal para todos. La única diferencia es que los pequeños no tienen tanta solvencia y tienen que cerrar. La única esperanza para muchos de ellos es remontar ahora en estas rebajas".