Las personas impulsivas o con falta de control son más adictas al móvil

Móvil

Las personas que muestran una fuerte impulsividad o falta de autocontrol son las más  que más dependencia tienen hacia los teléfonos móviles, según un estudio realizado por La Universidad de Temple, en Philadelphia.

Por todo lo que ofrecen los teléfonos en la actualidad, hay a quienes se les hace imprescindible estar con uno en la mano, llegando al punto de considerarse adictos a él y de desarrollar nuevas enfermedades psicológicas como es la nomofobia, el miedo patológico a estar sin el móvil que llega a generar la misma sensación de abstinencia que sienten quienes sufren alcoholismo o quienes quieren dejar de fumar.

 

Los científicos de la Universidad de Temple han querido descubrir si existe una relación entre la adicción al móvil y la personalidad o el carácter del individuo. Para ello, han realizado un estudio donde han contado con casi cien universitarios a los que, además de pedirles que rellenaran un cuestionario sobre su dependencia al 'smartphone', se les ofreció una recompensa monetaria. 

 

Dicha recompensa iba en aumento conforme más tardaban en solicitarla, es decir, que quien aguantara más sin pedir el dinero se podría llevar más, hasta un total de mil dólares.

 

Junto con estas dos cosas, los mismos individuos también han tenido que someterse a una prueba para ver en qué grado eran capaces de controlar sus impulsos. Dicha prueba consistió en que, cuando se les mostraban determinados estímulos visuales, tenían que pulsar un botón, mientras que si se trataba de otros estímulos, debían ser capaces de no pulsarlo.

 

Los resultados de la investigación demuestran que las personas impulsivas, las que no tienen la suficiente paciencia como para aguantar mucho tiempo en aras de conseguir una mayor suma de dinero, y las que carecen de autocontrol, quienes no fueron capaces de apretar el botón cuando debían, son las mismas que estaban más enganchadas al uso del teléfono móvil, según el estudio.

 

A la hora de responder a la pregunta “¿qué lleva a las personas a estar enganchadas a sus teléfonos móviles?”, los investigadores plantean dos respuestas posibles. “La primera, que las personas no son capaces de retener el impulso de comprobar cosas, ya sea algo debido a pensamientos endógenos o a señales exógenas; la segunda, que los individuos se involucran con sus teléfonos en un intento de buscar un estímulo gratificante para ellos”, señalan en el estudio publicado por la revista Psychonomic Bulletin & Review.

 

Sus conclusiones, por tanto, van enfocadas al hecho de que los numerosos hábitos en el uso de la telefonía móvil, sobre todo el tener que estar constantemente comprobando si hay nuevas notificaciones, se vuelven más fuertes en la medida en la que la persona experimenta impulsos que no es capaz de controlar, dejando a un lado el deseo de conseguir recompensas, sobre todo monetarias.