Las odiosas comparaciones con el Real Valladolid de Djukic

Una vez concluida la Liga regular, el equipo de Rubi termina con diez puntos menos que en la temporada del último ascenso, además de con muchas dudas en el juego.

Vale que no es lo mismo tener a dos contrincantes que cuatro, como en su día tuvo el Real Valladolid de Djukic en el último ascenso, pero la comparación se hace inevitable. Concluida la temporada regular es momento de mirar números y hacer balance a apenas unas horas de que dé el pistoletazo de salida el play off, y por desgracia para Rubi y sus chicos, estas comparaciones son odiosas. Agárrense. Diez puntos menos en Liga que en el curso 2011/2012, pese a que el no ascenso directo fuese el mismo.

 

Sí, ya se ha comentado que no es lo mismo dos rivales, como en su día fueron Celta y Deportivo, que cuatro, véase Betis, Girona, Sporting y Las Palmas, peleando por el ascenso directo. Pero no hay excusa. El Real Valladolid ha sido este año uno de los equipos con más presupuesto de la categoría y una de las mejores, sino la mejor, plantilla de Segunda. No hay más que mirar los números para llevarse un pequeño susto.

 

Comenzamos por el Pucela de Djukic. Hasta 82 puntos cosechados en 42 jornadas, casi cumpliendo la media inglesa, merced de 23 partidos ganados, 13 empatados y apenas 6 perdidos. ¿La diferencia con el ascenso directo? A tres puntos del Celta, que concluyó el campeonato con 85.

 

Y vamos rápidamente con el actual, el Real Valladolid presente. En este caso, 72 puntos para mismas 42 jornadas, con 21 choques ganados, 9 empatados y 12 perdidos. Llama la atención que el equipo de Rubi ha perdido el doble de partidos que el de hace tres años, por no hablar de que la distancia con el ascenso directo es de diez puntos, con el Sporting en la lejanía de los 82.

 

GOLES Y SENSACIONES

 

Más números, y es que como es previsible, el Pucela del presente curso también tiene peores registros goleadores que su predecesor. Los chicos de Rubi han celebrado 65 goles, mientras que entre Javi Varas, Dani Hernández y Raúl Fernández han tenido que recoger el balón de las redes en 30 ocasiones. ¿Y los de Djukic? 69 a favor por 37 en contra.

 

Pero por desgracia, no solo es cuestión de goles, ni de partidos siquiera, sino de sensaciones. Lo cierto es que aquel Pucela de la 2011/2012 tenía un once completamente definido, que cualquier aficionado podía recitar de carrerilla, por no hablar de un sistema 4-2-3-1 que tenían grabado a fuego grada y plantilla. Tres cuartos de lo mismo para el juego, una auténtica pizarra táctica en la que daba gusto ver jugar a los blanquivioletas.

 

Por desgracia para los de Rubi, el tiempo se ha acabado. Después de 42 jornadas, difícil sería darle la vuelta al equipo como un calcetín en apenas dos días hasta el play off. Toda una temporada que se resumirá en dos, quizá cuatro, partidos a cara de perro, en los que es obvio que no se podrá jugar como en su día consiguiera Djukic. Y es que las comparaciones, claro está, son odiosas.

Noticias relacionadas