Las ocho principales sociedades y fundaciones vinculadas a la Usal mueven 12 millones de euros

Edificio del Parque Científico, que se gestiona desde su propia fundación.

La Universidad de Salamanca tiene relación con una red de 14 entes entre sociedades y fundaciones, aunque la actividad económica y control se centra en media docena. El Tribunal de Cuentas le vincula con algunas de las que la propia institución no logra datos o de las que, directamente, no tiene conocimiento.

El último informe del Tribunal de Cuentas incluye a la Universidad de Salamanca en un entramado de 21 entes entre fundaciones y sociedades, un dato que admite muchos matices y que la Usal rebaja, pero que pone de manifiesto la utilización de este tipo de entes, generalizada en las universidades públicas españolas. Un recurso que, según el tribunal fiscalizador, atiende a la voluntad de eludir controles, pero que desde la institución salmantina explican como necesario para funcionar y que, en ocasiones, ha sido sugerido por la propia administración que ahora censura la creación de fundaciones.

 

El polémico informe fiscalizador se refiere al período 2008-2012 y refleja la existencia de esa veintena de estos entes, la mayoría fundaciones y sociedades, que según los datos de 2012 manejaban unos 20 millones de euros, el 10% del presupuesto total de la Usal por entonces. Sobre muchas de ellas la institución fiscalizadora no ha podido recabar datos. En el listado que maneja el tribunal hay muchos apartados sin datos disponibles, pero también fallos por falta de actualización y algunas incógnitas, como sociedades de las que poco se sabe y que duermen o tienen una actividad muy reducida.

 

Desde el equipo de Gobierno de la Usal han analizado el informe, pero las cifras que manejan son otras. Según su vicerrector de Economía, Ricardo López, la universidad tiene control o una participación mayoritaria o de peso sobre ocho de estos entes, a los que hay que sumar otras seis fundaciones privadas en las que solo gestiona, sin participación patrimonial. Y admite no saber nada de algunos casos de fundaciones en las que se le atribuye participación a la Usal, pero donde ya no participan (el informe de fiscalización es de 2012) o no tienen actividad. En total, las sociedades o fundaciones de la Usal mueven 12 millones de euros.

 

 

LAS GRANDES

 

Alumnos de Cursos Internacionales.

 

El listado está, efectivamente, compuesto por un buen número de entes de diversa naturaleza, pero el vicerrector de Economía, Ricardo López, reduce el número de aquellas sobre las que la Usal tiene un control efectivo. Las más importantes, la Fundación General, la Fundación de Investigación del Cáncer o la Fundación del Parque Científico; a ellas hay que añadir las sociedades Mercatus, Cursos Internacionales y la de las franquicias del español, ELE Usal, que falta en la lista del Tribunal de Cuentas porque fue creada en 2013. En todas ellas tiene el 100% de la participación, salvo en la del cáncer que es del 70% para dar entrada a CSIC o Junta.

 

El último caso es el de la sociedad Escuelas de Lengua Española Universidad de Salamanca, la sociedad para las franquicias de español, que no aparece en el informe porque fue creada en 2013, y que está todavía en fase de lanzamiento.

 

En la lista también aparece otra fundación totalmente dependiente de la Usal, CEI Studii Salmantinii, pero que fue disuelta en 2013 cuando fue posible gestionar sus objetivos directamente desde la propia administración universitaria.

 

 

PARTICIPACIÓN SIN DEPENDENCIA

 

Al margen están sociedades como la Fundación Cultural Hispano Brasileña, en la que la Usal tiene el 50% de participación, pero que comparte con empresas como Repsol, Banco Santander o Iberdrola; su relación con Salamanca es su aportación al Centro de Estudios Brasileños y no tiene responsabilidad de gestión.

 

Edificio del Centro de Láseres Pulsados.

 

También es el caso del Consorcio del Centro de Láseres Pulsados Ultracortos Ultraintensos, en el que la Usal tiene un 5% y en la que están la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Economía y Competitividad; la aportación de la Usal fue el valor de los terrenos donde se levanta el edificio sede. 

 

Un caso singuilar es el de las seis fundaciones que gestionan las donaciones y herencias de particulares para dar becas, ayudas a la investigación y premios. Estas las considera la Usal fundaciones privadas, pero en las que tiene encomendada la tarea de gestión, sin repercutir coste alguno. Todas tienen presupustos anuales reducidos. Por último existe la Fundación Colegios Universitarios de Salamanca, creada en 1926 y cuyo objetivo es conceder becas de residencia y comedor a los estudiantes de la institcuión.

 

 

SIN NOTICIAS DE ALGUNAS

 

También ocurre que la Usal no tiene noticias de algunas con las que el informe le atribuye relación. Es el caso de la Fundación UnivEspaña, creada por todas las universidades públicas en 2010 para promocionar las editoriales universitarias iberoamericanas, pero de la que el vicerrector de economía dice no tener noticia a pesar de que el informe refleja un 7,69% de participación. O la Fundación del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, donde el vicerrector cree que ya no tienen presencia. En ambos casos, se puede deber a la escasa actividad o participación de la Usal en ambas.

 

Y por último hay casos extraños. En su último informe al claustro, la Usal reconocía que entes como la Oficina de Cooperación Universitaria, el Portal Universia, la Agencia Universitaria para la Gestión del Conocimiento (de la que la Usal es promotora desde 2011), la Fundación Instituto de la Construcción de Castilla y León o el Laboratorio Farmacéutico USAL, entidades en la que la institución reconoce su participación, pero de las que no recibe información cuando la pide. Al menos, no la ha recibido para su último informe en diciembre de 2014.