Las novatadas ponen a prueba la nueva normativa 'antidespedidas' y contra los excesos en los bares

Un grupo de alumnos, este lunes en la Plaza Mayor participando en una 'novatada'.
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Los cambios en las ordenanzas tras las polémicas fiestas de principios de verano tienen el reto de frenar también las novatadas que estos días empiezan a verse en Salamanca.

El inicio del nuevo curso ha devuelto a los estudiantes a Salamanca, y también a las novatadas, como se ha podido comprobar este lunes con las primeras comitivas de nuevos universitarios que han llegado a la ciudad y celebran sus primeros 'ritos iniciáticos'. La parafernalia de este tipo de celebraciones va a poner a prueba los cambios hechos en las ordenanzas para frenar todo lo relacionado con las despedidas de soltero y las fiestas subidas de tono que protagonizaron el inicio del verano en Salamanca.

 

Los nuevos artículos de las dos ordenanzas afectadas por los cambios están, en el caso de la de convivencia, todavía en exposición pública, pero las novatadas pueden volver a generar imágenes que están entre las que se pretenden limitar. Así que los cambios en las normas municipales tendrán que demostrar su eficacia un septiembre más, toda vez que la lucha contra las novatadas parece perdida de nuevo.

 

Hace unos días, el Gobierno central se declaró incapaz de regular esto tipo de actos que se producen cada comienzo de curso. Y en Salamanca también ha habido cierta permisividad con su celebración a pesar de que, en ocasiones, van contra las prohibiciones de beber en la calle, por ejemplo.

 

 

Así, la ordenanza de convivencia ciudadana (todavía en período de exposición) ha incorporado varios artículos para frenar las molestias asociadas a las despedidas de soltero. Ruidos, disfraces ofensivos y vestimentas poco adecuadas, incluso hasta la desnudez, son habituales de las fiestas de despedida de soltero/a tan frecuentes en la ciudad... y también acompañan en muchos casos a las novatadas. Así que sus protagonistas y, por ende, también las autoridades tendrán que estar pendientes de las indumentarias y del uso de aparatos con los que se puedan aumentar los decibelios, algo también prohibido.

 

El otro frente se puede producir en los establecimientos de ocio nocturno. Los cambios en la ordenanza reguladora de establecimientos públicos y actividades recreativas se han introducido para evitar las actuaciones que supongan un trato vejatorio, discriminatorio o de contenido sexual. Y se sanciona tanto su celebración como su publicidad con multas importantes para los locales que las alberguen.

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