Las multas por excrementos de perros siguen siendo una constante en Valladolid

Incluso en los espacios caninos como en el de la Rosaleda los dueños deben recoger las deposiciones. JUAN POSTIGO

La Policía Municipal impuso 28 multas en todo 2015 a dueños que dejaron sin recoger estas deposiciones, por las 31 sanciones de 2014, las 22 de 2013 y las 14 de 2012.

MULTAS POR EXCREMENTOS DE PERRO EN VALLADOLID

 

2015: 28

 

2014: 31

 

2013: 22

 

2012: 14

Seguro que lo ha experimentado más de una vez. Va caminando por la calle, siente una extraña sensación en el pie y... premio. Un excremento de perro pegado a la suela que le acompañará durante unas cuantas horas, por no hablar del olor. Quizá se sienta algo mejor sabiendo que no todos los propietarios de perro quedan impunes ante semejante ‘fechoría’ en Valladolid, aunque quizá no todos los que deberían. No hay más que echar un vistazo a los datos.

 

Y es que según la memoria anual de la Policía Municipal que hizo pública el Ayuntamiento de Valladolid el pasado viernes, las multas por excrementos de canes siguen siendo una constante en la ciudad. A lo largo y ancho de 2015, periodo que facilitó el Consistorio, fueron 28 los propietarios de animales que fueron pillados in fraganti sin recoger las deposiciones de su perro. Ergo, multa al canto.

 

Estas sanciones suelen rondar entre los 30 y los 150 euros, en función de si el infractor en cuestión es o no reincidente. Pero no solo es cuestión de la cuantía, claro. Son muchas las protestas que reciben tanto alcalde de Valladolid como el equipo de Gobierno –este problema estaría incluido dentro del área de Medio Ambiente y Sostenibilidad y en el de Seguridad- sobre este tema, al tratarse de un incordio constante para los vecinos.

 

Para las desgracia de los ciudadanos de Valladolid, parece que estas sanciones van al alza, pese a que entre 2015 y 2014 los números son similares. De hecho apenas hay diferencia entre las 28 mencionadas multas de 2015 y las 31 que hubo por su parte en 2014, pero sí parece haber una evolución en función de los anteriores años. Mirar a 2013 supone encontrarse con 22 infracciones, mientras que en 2012 fueron 14.

 

Una tendencia ascendente que podría achacarse a varios factores, claro. Por un lado, que el número de animales estuviera incrementándose en la ciudad de Valladolid. Por otro, que los Policías Municipales hayan decidido andar con más celo al respecto. Y por otro, que también cuenta, el factor casualidad.

 

Lo único cien por cien verídico es que estas sanciones se incluyen dentro de la llamada Ordenanza de Protección de la Convivencia Ciudadana y de Prevención de Actuaciones Antisociales, más conocida en Valladolid como Ordenanza Antivandálica y que tanta polémica levantó en su día cuando fue impuesta por el anterior alcalde, Javier León de la Riva. El actual equipo de Gobierno, por cierto, se comprometió en el Pleno Municipal a una revisión de esta Ordenanza.