Las gafas de Callado

"Búscate un trabajo". Eso fue lo que los padres del artista José Callado le dijeron cuando su hijo les comunicó que quería ser pintor. Y vivir de sus pinturas.

 

Ahora, más de 20 años después, y curtido en mil batallas, expone en la Galería de Arte Lorenzo Colomo (C/ Macías Picavea) "Try! do it!",  una colección de pinturas en 3D hasta el 19 de marzo.

 

Nos recibe poco después de las 19.00 horas. Un conjunto de 15 cuadros distribuidos por las paredes de la galería reciben al público. En las esquinas,  se apilan gafas para ver el efecto 3D en los cuadros. Pero hay un problema. "Estas no son las gafas que encargamos, si te las pones, se ven exactamente igual..." se quejaba Callado. No obstante, la solución llega rápido: "Contemplad los cuadros con un ojo abierto y otro cerrado", propone. Y ahí está. El efecto 3D aplicado a la pintura. "Habrá que contemplar así los cuadros hasta que el lunes nos lleguen las gafas buenas", añade. 

 

 

¿Cómo es posible? ¿Cómo se consigue? El truco está en reducir la pintura a lo básico, utilizando los tres colores primarios (rojo, amarillo y azul) y enfrentar en el cuadro los colores fríos con los cálidos. Un ligero relieve hace el resto.

 

Una costumbre que se tiene al asistir a una exposición de pintura es indagar en el tema predominante de las pinturas y relacionarlo con algún movimiento clave en la Historia del Arte. Por ejemplo, si predominan paisajes o naturaleza salvaje, el Romanticismo aterriza. Si, por el contrario, los cuadros son abstractos, uno piensa que el Expresionismo le ha calado hondo al artista.  Aquí viene la sorpresa: José Callado es autodidacta y no tiene preferencias por movimientos artísticos concretos. "Lo que sale, sale, no me rijo por ninguna corriente", afirma el pintor.

 

 

 

Y no piensen que Callado aterrizó en el mundo del 3D a propósito. Nada más lejos. "Tenía unos cuadros ya listos para una exposicción y un amigo mío vino a verme al estudio. Dio la casualidad de que venía del cine, de ver una película en 3D, y traía consigo las gafas. Se las puso y... me preguntó que si los había pintado a propósito para que se vieran en tres dimensiones," recuerda. "Al principio pensaba que me estaba tomando el pelo, pero al  ponerme sus gafas vi que en algunas de mis pinturas se producía el efecto. ¡Fue todo un descubrimiento!"

 

El objetivo de José Callado es doble. Él cree que el ojo humano aún se está acostumbrando al  3D y, ¿por qué la pintura iba a ser menos? "El cine, las televisiones, los juegos... cada vez el 3D está más presente en nuestras vidas. Ya le iba tocando el turno a la pintura... ¿no?" Aunque reconoce: "Acostumbrarse cuesta. El gran reto es apreciar el efecto sin la necesidad de gafas. Creo que con el paso del tiempo las personas lo conseguiremos..."

 

Sin embargo, la visión en 3D no está al alcance de todos. Se calcula que un 16% de la población tiene problemas para captar las tres dimensiones, al padecer alteraciones en la visión binocular.

 

 

 

Y  para acabar la exposición, una última sorpresa... "La gente piensa que todos los cuadros que van a ver están en 3D. Sin embargo, siempre pongo alguna pintura que no necesite de gafas, para que la gente se pregunte ¿por qué en estos cuadros no se aprecia? Así tengo el contraste entre lo tradicional y lo nuevo en una mismo lugar, y se tienen que quitar las gafas", explica Callado.

 

Qué cuadros son los que sirven de contraste y cuáles en 3D es ya tarea del visitante.

Noticias relacionadas