Las facturas de Salamaq ya superan los 1,3 millones de euros y doblan el presupuesto de Agromaq

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, durante la presentación de Salamaq.

Las obras en el recinto ferial, el contraro de los stands, el diseño del nuevo logotipo, la gestión de la comunicación, la asignación de 36 trabajadores a los que se compensará... desbordan el presupuesto previsto y superan con creces el de la anterior feria, que se autofinanciaba. 

LA INCÓGNITA DEL COSTE DE LIBERAR A 36 TRABAJADORES

 

Capítulo aparte requiere la designación de 36 trabajadores para dedicarse plenamente a la organización y desarrollo de Salamaq durante las próximas semanas, y a los que se compensará (tendrán derecho a indemnizaciones dice literalmente el decreto) en horas o con algún complemento económico, un coste que habrá que esperar a conocer; estos trabajadores ya cobran su sueldo de Diputación, pero quedan 'liberados' para este trabajo lo que es un coste que hay que asumir. Además, el año pasado la Diputación destinó solo a diez trabajadores.

La nueva feria Salamaq nació el pasado 21 de mayo con la promesa del presidente de la Diputación de que sería un ejemplo de gestión eficaz, adaptada al siglo XXI y que no supondría un mayor gasto al contribuyente... Sin embargo, entonces Javier Iglesias no pudo concretar el coste final, más allá de la cifra de los 408.000 euros de los que se dispondrían para su ejecución. Hoy, algo más de dos meses después de la puesta de largo de la feria, esa cifra está completamente desbordada y la disponibilidad de fondos para el evento se multiplica por tres hasta sumar una cantidad que, hoy por hoy, ya es más del doble de lo que costaba la histórica feria agropecuaria.

 

A esta situación se ha llegado en pocas semanas con una sucesión de gastos directamente imputables a la organización de la feria y con los que tendrá que correr la Diputación. Esta es la clave para entender el cambio de situación, porque ahora las facturas llegan directamente a La Salina que tendrá que hacerse cargo de ellas con dinero público, cuando antes era IFESA la que se ocupaba de la gestión y asumía sus costes; en los últimos años siempre logró cuadrar cuentas, con lo que a la Diputación y a las otras instituciones que forman la institución ferial la Agromaq no les costaba un euro, que es justo lo que Iglesias ha prometido para la nueva feria.

 

Agromaq tuvo el año pasado casi 500.000 euros de presupuesto y en las ediciones más recientes ha dado un ligero superávit. La gestión de la participación de expositores, masiva gracias al prestigio adquirido por la feria, y una estructura reducida, con solo tres técnicos y el apoyo de una contratación temporal, han permitido cuadrar las cuentas gracias a un buen nivel de ingresos. De este modo, Agromaq se autofinanciaba en vez de ser un gasto añadido para los integrantes de IFESA, la Diputación entre ellos. Sin embargo, este modelo no parecía tener validez toda vez que la propia Diputación acabó con Agromaq y arrebató a IFESA la gestión de la feria agropecuaria.

 

 

DOS MESES DE 'SUMA Y SIGUE'

 

La suma de 'facturas' arranca con el presupuesto anunciado en mayo, de 838.000 euros; de ellos, 430.000 van para la exposición de ganado que siempre ha organizado la Diputación, con lo que quedan fuera. A Salamaq se le pueden imputar 408.000 euros que, presumiblemente, se quedarán cortos. Y hay que sumar otros gastos que, en principio, no computan dentro de esta partida.

 

Se han ido conociendo otras 'facturas' como el diseño del nuevo logotipo de Salamaq; la Diputación no ha querido ofrecer datos oficiales, pero ha costado unos 2.000 euros más IVA. O el contrato para la gestión de la comunicación y publicidad, que ronda los 30.000 euros. 

 

La última suma ha sido la de las obras en el recinto ferial, un gasto que nunca durante los años de gestión de IFESA se había planteado y que se han hecho este año que la Diputación ha asumido en solitario la feria. Este gasto se ha dividido en tres contratos que han sido adjudicados por decreto de presidencia por la premura de tiempo, pero que han pasado por mesa de contratación, al menos, en dos de los casos. Su objetivo es mejorar el recinto para Salamaq, por eso las empresas tienen dos meses de plazo para ejecutarlas. Suman 662.000 euros a pesar de que ninguna de las obras parecía necesaria.

 

Y en unos días se sumará una nueva factura, la del montaje de stands, que rondará los 170.000 euros, otro ejemplo de coste que antes se endosaba a IFESA y que ahora tendrá que asumir la Diputación; y lo mismo ocurrirá con la contratación de proveedores que ofrecen servicios complementarios, como este del montaje, azafatas, animación, taquillas...

 

Contando el contrato de los stands, la suma de 'facturas' ya acumuladas roza los 1,4 millones de euros contando lo consignado en presupuesto, obras y contratos varios, que irán creciendo en las próximas semanas cuando se vayan cerrando otros acuerdos con proveedores. Y eso sin contar el coste de disponer de 36 trabajadores y las "indemnizaciones" que se les han prometido. La cifra desborda claramente lo inicialmente anunciado y supera con creces lo que costaba Agromaq, con el añadido de que el presupuesto no salía del dinero público.

 

 

INGRESOS A LA BAJA

 

Por supuesto que esta cifra se puede equilibrar, pero hasta ahora Agromaq rondaba esos 500.000 euros de ingresos para cuadrar presupuesto, con lo que es difícil esperar que la nueva feria logre una dimensión mucho mayor. Además, el de los ingresos es un capítulo en el que la Diputación ha dado para Salamaq varios pasos atrás, reduciendo las tarifas, lo que mermará los ingresos posibles; el último ajuste supone una reducción de 90.000 euros en recaudación. Y habrá que ver cuál es el nivel de participación y lo que se consigue recaudar por este capítulo.

 

En la presentación, Javier Iglesias aseguró que la feria "no tiene porqué costar más dinero, a lo mejor nos llevamos una sorpresa. La Diputación de Salamanca es una institución que mira mucho el euro, no solo en la feria, estoy convencido de que va a ser una gestión eficaz y lo más barata posible". Sin embargo, parece difícil conseguirlo si se siguen acumulando las facturas al ritmo de estos dos meses.

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