Las ecoterrazas de Valladolid tendrán nueva ubicación en un mes

Una de las tres ecoterrazas 'abandonadas' en la Acera de Recoletos. JUAN POSTIGO

Existen cuatro ofertas para las cinco existentes, dos en la misma Acera de Recoletos, una en el Paseo de Zorrilla y otra en una ubicación todavía por concretar. Todas ellas se están estudiando.

Está siendo un proceso largo y engorroso después de que el Ayuntamiento, hace ya dos meses, aprobara en Junta de Gobierno el expediente de contratación de las cinco famosas ecoterrazas que se encuentran en el centro de la ciudad, de manera que estas salieron en su día a concurso a la espera de cinco adjudicatarios que quieran hacerse con sus servicios. Se trata de las mismas que llevan en inactividad más de un año, abandonadas a su suerte, y que, por fin, ya están en proceso de volver a abrir sus puertas, algo que se dará en principio “en un mes”, como muy tarde “antes de final de año”.

 

Así lo asegura la concejal de Turismo, Comercio y Cultura, Mercedes Cantalapiedra, a Tribuna de Valladolid. Tres de estas ‘peceras’ que forman una terraza cubierta se encuentran en el Paseo de Recoletos, otra en el Paseo Zorrilla y una última en la calle Magallanes, si bien parece que con esta nueva oportunidad no cambiarán mucho de ubicación, aunque sí que habrá que desmontarlas.

 

“Una vez se aprobó el expediente de contratación fueron cuatro los locales que presentaron ofertas y se están estudiando sus propuestas. Cerrado el plazo aparecieron otras dos para llevarse la última, pero tendrán que esperar al próximo concurso”, explica la concejal. Con total seguridad las cinco ecoterrazas se tendrán que desmontar, pero dos de ellas volverán a situarse en Recoletos, otra en el Paseo Zorrilla y la cuarta en discordia está pendiente de saberse su nuevo lugar.

 

En estas llamadas ecoterrazas, que han terminado por suponer un quebradero de cabeza para el Ayuntamiento tras el fracaso de la primera intentona, se podrán “desarrollar actividades de hostelería, heladería o tienda degustación asociada a un restaurante, comedor o bar; otras de exposición o exhibiciones de productos, presentaciones y salas de lectura; e iniciativas dirigidas a niños, como ludotecas con monitor para establecimientos hosteleros en cumpleaños infantiles”, según explicó en su día el propio Consistorio.

 

Por cierto que el Ayuntamiento sacará buena tajada del alquiler de estos pequeños espacios de madera y cristal. Su módico precio de alquiler será de 5.000 euros mensuales para el bar o restaurante interesado, en una concesión que durará cinco años con la posibilidad de prorrogar el contrato otros cinco.

 

“El tema parecía enquistado, parecía que no se iba a resolver, pero lo importante es mirar hacia delante y se ve que esto ya tiene una solución inmediata”, concluye Mercedes Cantalapiedra. Las ecoterrazas de Valladolid, esta vez sí, parece que ven la luz al final del túnel.