Las ecoterrazas de Valladolid siguen esperando ubicación, que llegará “antes de 2015”

Una de las tres ecoterrazas 'abandonadas' en la Acera de Recoletos. JUAN POSTIGO

El proceso para conceder licencias a los cuatro establecimientos interesados se está alargando más de lo previsto por parte de Patrimonio, pero el Ayuntamiento de Valladolid espera trasladar las cuatro ‘peceras’ antes de final de año.

El tema se está alargando más de lo previsto, o quizá, más de lo que se desearía. Las cinco ecoterrazas instaladas en el centro de Valladolid –tres en el Paseo de Recoletos, otra en el Paseo Zorrilla y una última en la calle Magallanes- continúan a la espera de una nueva reubicación después de que el Ayuntamiento decidiera rescatarlas de su abandono, para lo que se tuvieron que tramitar los pertinentes permisos y que hasta cuatro bares interesados presentaran sus ofertas para poder empezar a usarlas.

 

Precisamente ahí está el problema. Una vez se aprobó el expediente de contratación, hace ya meses, los locales del centro de la ciudad interesados presentaron sus ofertas para poder hacerse con estas ‘peceras’ que cuentan con unas condiciones especiales.

 

En ellas “se pueden desarrollar actividades de hostelería, heladería o tienda degustación asociada a un restaurante, comedor o bar; otras de exposición o exhibiciones de productos, presentaciones y salas de lectura e iniciativas dirigidas a niños, como ludotecas con monitor para establecimientos hosteleros en cumpleaños infantiles”, según informó el Ayuntamiento de Valladolid en su día. Actividades que no se pueden ejercer en condiciones normales en otras terrazas, por no hablar de la posibilidad de contar con terraza en invierno, claro.

 

Pero el asunto, o más bien las licencias de estas ecoterrazas –existen cinco y solo hay cuatro peticiones válidas, así que la restante en principio se desmontará y almacenará- “siguen en estudio desde Patrimonio”, según ha explicado la concejal de Cultura, Comercio y Turismo, Mercedes Cantalapiedra, a Tribuna de Valladolid.

 

“Me consta que tienen muchísimo trabajo. Todavía no nos han dado la respuesta a si cumplen los requisitos”, arrancó la edil. Hasta entonces, las cinco ecoterrazas seguirán abandonadas a su suerte y sin ser utilizadas, situación en la que llevan ya más de un año. “Espero que sea pronto. A mí no me gustaría que pasase de 2014, pero como no depende de mí…”, prosigue Cantalapiedra, dejando la pelota en el tejado de Patrimonio.

 

En cuanto el ente dé el visto bueno, eso sí, se moverán todas las ‘peceras’ al mismo tiempo, algo que “llevará muy poco tiempo” y será “casi inmediato”, como concluyó la concejal. “Es llamar a la empresa para que lo monte y lo desmonte, algo muy rápido. Como si fuera un Mecano”.

 

Cabe recordar, en todo caso, que si estas cinco ecoterrazas se encuentran abandonadas a su suerte es porque los cinco adjudicatarios que en su día se hicieron con sus servicios terminaron por ver mal negocio en ello, optando por romper el contrato. Los cuatro nuevos interesados se harán con sus servicios previo pago al Ayuntamiento de 5.000 euros mensuales por un periodo de cinco años, con la posibilidad de prorrogar dicho periodo otros cinco años más.