Las dos vidas de un joven anarquista con pasado salmantino

Pablo Martín Sánchez ha presentado en el marco de la 33ª Feria Municipal del Libro 'El anarquista que se llamaba como yo', una auténtica revolución en el mundo de la novela actual española.

En un momento difícil para todo lo relacionado con la edición y venta de libros, Pablo Martín Sánchez (Reus, 1977) ha escrito una novela -'El anarquista que se llamaba como yo'- que puede presumir de tener ya una tercera edición desde que saliera a la venta en noviembre de 2012.

 

Este 'pelotazo' en tan solo cinco meses tiene una justificación clara: "Es un novelón", como apuntan los profesores de la Universidad de Salamanca José Antonio Sánchez Paso y Carlos Palomeque, anfitriones de Martín Sánchez y su novela en la 33ª Feria Municipal del Libro de Salamanca.

 

Ambientada durante la dictadura de Primo de Rivera, 'El anarquista que se llamaba como yo' tiene un especial interés para los salmantinos, ya que la historia arranca entre Salamanca y Béjar, lugares donde destinaron al padre del protagonista. Así lo señaló Sánchez Paso como guiño para los charros durante la presentación del libro en la Plaza Mayor salmantina.

 

Incluso Unamuno, insigne rector de la Universidad de Salamanca, tiene un 'papelito' en la obra del catalán, ya que se encuentra con el protagonista en París y un soneto del escritor vasco inicia la obra.

 

Carlos Palomeque, tras reconocerse enamorado del primer trabajo de Pablo Martín, señaló a 'El anarquista que se llamaba como yo' como "la historia de una homonimia", ya que el protagonista de la acción -un anarquista condenado a garrote vil- se llama igual que el propio escritor.

 

La extensa novela, de 614 páginas, "se lee del tirón", según el propio Palomeque, y ha sido señalada como el 'Mejor Debut Literario de 2012' para El Mundo. Algunos de sus fuertes, además de la propia trama organizada en dos historias alternativas pero muy bien engarzadas, es su ambientación y la minunciosa documentación previa que se transmite en cada página.