Las dos cooperantes están "muy débiles y van a necesitar tiempo para recuperarse"

MSF no precisa las circunstancias de su liberación porque pondría "en peligro la vida de mucha gente".

Blanca Thiebaut y Monsterrat Serra, las dos cooperantes de Médicos Sin Fronteras (MSF) liberadas ayer tras ser secuestradas en octubre de 2011 en el norte de Kenia, se encuentran "muy débiles" tras el largo cautiverio y "van a necesitar tiempo para recuperarse".


Así lo ha indicado este viernes la hermana de Blanca, Inés Thiebaut, quien ha podido hablar con ella tras su liberación ayer en Somalia, donde han permanecido buena parte de su secuestro. "Están bien de ánimo a pesar de la larga cautividad, pero muy débiles y van a necesitar tiempo para recuperarse y volver a una vida normal", ha afirmado durante una rueda de prensa en la sede de MSF en Madrid.

Inés ha agradecido al Gobierno español, que les ha acompañado desde "el primer día fatídico" de su secuestro, y a los medios de comunicación por la "discreción" con que han tratado el tema y les ha pedido "apoyo y respeto a la privacidad" de las dos cooperantes y de sus familias.

Por su parte, el presidente de MSF España, José Antonio Bastos, no ha querido entrar en detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la liberación, ya que con ello se pondría "en peligro las vidas de muchas personas", incluidas las que han participado en las negociaciones y el propio personal de MSF en la zona.

"Dar detalles pondría en peligro las vidas de muchas personas y familias", tanto de las personas que siguen secuestradas en Somalia como los habitantes locales que sirvieron de mediadoras en estos 21 meses, e incluso se arriesgaría la "integridad de los profesionales de MSF", ha explicado.

Bastos ha señalado que Blanca y Montse están volando en estos momentos hacia Madrid en un avión del Gobierno español que ha partido de Yibuti y que aterrizarán en algún momento de esta tarde, y, al igual que ha hecho la hermana de una de las cooperantes, ha aprovechado para agradecer la "sinergia y colaboración" mostradas por el Gobierno desde el primer momento.

"EXPONER RIESGOS"

Asimismo, ha indicado que MSF va a llevar a cabo "una reflexión importante" en los próximos días sobre la continuidad de su labor humanitaria en Somalia tras lo sucedido con las dos cooperantes españolas, secuestradas en octubre de 2011 en el campamento de refugiados de Dadaab, en el norte de Kenia, donde viven cerca de medio millón de refugiados somalíes.

"Nuestro compromiso con los somalíes sigue muy vigente", porque "la población somalí no puede ser víctima de estos elementos", pero es necesario "analizar hasta qué punto podemos exponer riesgos", ha explicado.

Desde que se produjo el secuestro, la organización ha mantenido sus redes de contactos habituales con vistas a la liberación de las dos cooperantes, y, aunque "no ha cerrado proyectos, tampoco ha abierto nuevas actividades, el estado es de congelación", ha precisado.

Bastos también ha agradecido a los medios de comunicación españoles por la actitud de respeto mostrada durante "un periodo muy delicado", caracterizado por "la rabia y el dolor". "Dos compañeras y sus familias han sufrido mucho" únicamente por "ayudar a los refugiados somalíes", y la población de Somalia a la que ayudaban "ha sufrido las consecuencias", ha denunciado.