Las carreteras españolas se preparan para recibir al ‘low cost’

Uno de los buses Flixbus en Milán.

Con empresas como Megabus y Flixbus es posible recorrerse europa por menos de cinco euros el trayecto, y pronto España se unirá a la lista de países donde operan con frecuencia.

A día de hoy, según un estudio realizado por el buscador Checkmybus, España es uno de los países donde viajar en bus es más caro, pero esto podría cambiar en un futuro no muy lejano. Hace aproximadamente dos años se inició en España el proceso de instalación del fenómeno ‘low cost terrestre’. Fue con la llegada de la compañía Megabus a Barcelona, a la que pronto acompañaría la llegada de Flixbus a la ciudad condal. El líder sobre ruedas de nuestro país, Alsa, será el afectado más directo por el auge de este nuevo tipo de empresas.

 

El funcionamiento del ‘low cost terrestre’ sigue las pautas de las compañías aéreas de bajo coste, y los precios se calculan utilizando la misma herramienta: el 'Yield management'. A grandes rasgos, conforme se venden más localidades el precio va aumentando, y gracias a este instrumento esa tarificación se puede realizar en tiempo real.

 

Flixbus, que nace en 2013 como una startup, ha sido la primera en anunciar que tiene intención de ampliar su alcance en España. El gigante del low cost de carretera se caracteriza por tener más ingenieros que conductores, y es que su prioridad es ofrecer un servicio eficiente y sostenible. Además de su bajo coste, estas compañías ofrecen servicios muy suculentos: tomas de corriente, WiFi gratuito o la posibilidad de llevar tres piezas de equipaje.

 

El peso que están ganando las compañías de transporte de bajo coste se ve impulsado por el auge de los comparadores de precios, que parecen multiplicarse por internet. Ahora el consumidor es capaz de vislumbrar todas las ofertas en un solo click, por lo que una competencia con precios más baratos va a influir en todo el sector.

 

Así, al bus tradicional le han surgido nuevos competidores; ahora además de la alternativa del Blablacar tendremos estos buses ‘low cost’. Quizá ante esta amenaza Alsa siga apostando por mejorar sus servicios, proceso con el que ya están comprometidos y que se traduce en avances como WiFi gratuito o la inclusión paulatina de pantallas indivuduales.