Las cárceles españolas cuentan con 57.528 presos, 8.000 menos que hace cinco años

El Gobierno admite que es "cierto" que la cifra de presos ha ido en aumento en los últimos años, si bien subraya que esta tendencia "ha finalizado desde hace más de tres años.

El Gobierno asegura que en la actualidad la población reclusa en España supera los 57.500 presos, 8.000 menos que hace cinco años, cuando la cifra se situaba por encima de los 65.500, lo que evidencia que la tendencia a la baja es una "realidad".

  

Ésta es la respuesta que el Ejecutivo ha dado al diputado de Amaiur en el Congreso Jon Iñarritu, quien cuestionaba el modelo penitenciario español y, en concreto, que el número de presos se haya duplicado en los 20 últimos años y España sea el Estado de la Europa occidental con más porcentaje de población entre rejas (159 por cada 100.000 habitantes). La media europea es de 96.

  

En su contestación, a la que ha tenido acceso Europa Press, el Gobierno admite que es "cierto" que la cifra de presos ha ido en aumento en los últimos años, si bien subraya que esta tendencia "ha finalizado desde hace más de tres años.

  

Así, destaca que si en 2009 la población reclusa en nuestro país era de 65.563 en los centros dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, en el momento actual esta cifra está en los 57.528, es decir, 8.035 internos menos. "Por lo tanto --apunta el Gobierno-- es evidente que esta tendencia al descenso es una realidad".

 

SISTEMA "HUMANITARIO Y FLEXIBLE"

  

Frente a las críticas del parlamentario de Amaiur de que el sistema penitenciario español es "el más represivo de toda Europa occidental", el Gobierno defiende que España dispone de una ley penitenciaria, aprobada en 1979, "humanitaria y flexible" y evidencia "una particular sintonía" con la ciudadanía, "como lo demuestra el hecho de que en sus ya 34 años de existencia, solamente haya escasas reformas en su articulado".

  

Es más, el Ejecutivo de Mariano Rajoy agrega que España sirve de "referente" en materia de tratamiento penitenciario a los Estados más avanzados, entre los que cita Francia, Alemania, Italia, Inglaterra o Portugal.