Las calles de Valladolid se convierten en un escenario gigante el Día de la Música

JUAN POSTIGO
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Una agradable temperatura, algo calurosa, permitió que hasta cien grupos musicales distintos 'dieran el cante' en veintidós escenarios improvisados en la ciudad.

La fecha estaba marcada en rojo en el calendario de muchos grupos locales de Valladolid... y no tan locales. Y es que este sábado las calles de la capital se convirtieron en un improvisado escenario para celebrar el Día de la Música, nada menos que cien bandas que deleitaron a todo aquel que tuvo la suerte de encontrarse con cualquiera de estos artistas en los veintidós escenarios posibles.

 

La Plaza de Cantarranas, el Pasaje Gutiérrez, la Pérgola del Campo Grande, Fuente Dorada, la Plaza España... Son solo unos pocos de los múltiples lugares donde los músicos despidieron con sus notas a la primavera para dar entrada al verano.

 

Y de qué manera entró la nueva estación. Ya los más tempraneros, a media mañana, se encontraron con un sol de justicia que arrojaba al menos veinticinco grados sobre las pieles de los presentes, situación que no varió mucho para por la tarde, cuando tuvo lugar el grueso de actuaciones.

 

Por supuesto, pese al calor, el ambiente que se podía vislumbrar por las diferentes vías era inmejorable. Algo tendría que ver el hecho de que más de uno estuviera ya de vacaciones, y es que las risas, los continuos aplausos y el 'buenrollismo' no decayeron ni un solo minuto. Lo que tiene el verano, que por lo visto también la sangre altera. La gente sentada en el propio suelo, aquellos que tuvieron más suerte de encontrar un sitio donde aposentarse o los que lo vivieron al más puro estilo concierto de pie... La cuestión era darle un poco de gusto al oído.

 

¿Y qué es exactamente lo que se pudo escuchar? Pues prácticamente de todo, para que el consumidor bien pudiera escoger lo que más le atrayese. Rock and roll en Amadeo Arias, música española en el Campo Grande, electrolatino, hip hop y rap en la plaza de la Danza, indie y pop rock en el Caño Argales, música popular urbana en la plaza de Santa Ana, acústico en Fuente Dorada... y hasta infantil en la explanada de Vall Sur. Vamos, que aquel que no acudió fue porque no quiso, no por falta de variedad.