Tribuna mini Saltar publicidad
Cortinilla bose tribuna va 800x800px file

Las cajas rurales propietarias de Novanca ultiman su venta a un grupo extranjero

Las 15 cajas rurales propietarias de Novanca están a punto de cerrar su venta a un grupo inversor extranjero, según ha anunciado Comfia-CC.OO. en un comunicado.
MADRID, 25 (EUROPA PRESS)



Según el sindicato, el "detonante" de esta operación habría sido la "desastrosa" gestión que la dirección de Caja de Crédito Cooperativo, de la que depende institucional y orgánicamente Novanca, ha llevado a cabo.

Así, Comfia-CC.OO. denuncia que las cajas propietarias (Globalcaja, Bantierra, Navarra, Asturias, Central de Orihuela, Granada, Cajamar, Jaén, Salamanca, Soria, Tenerife, Teruel, Grupo Ibérico y Caja Viva) "se echan ahora para atrás tras manifestar en la Mamoria 2011 su intención de seguir invirtiendo en Novanca y dejan a su suerte a los 50 trabajadores de la entidad".

"Las cajas rurales, en vez de despedir a los verdaderos culpables de tan nefasta gestión (los directivos de Caja de Crédito Cooperativo), que han dilapidado en pocos años el capital que éstas desembolsaron, han atacado a los trabajadores de la empresa en la figura de sus representantes sindicales", remarca la organización, que asegura que, de esta forma, la plantilla "queda a merced de los nuevos dueños si finalmente se concreta la venta".

Para Comfia-CC.OO., esta "opacidad" de actuación no es propia de empresas "que como las cajas rurales exponen en sus memorias su vocación de responsabilidad social corporativa". Cuando el pasado mes de noviembre el comité de empresas de Novanca despidió a los tres delegados del sindicato, éste ya dijo que la "intención oculta" de esa actuación podría venir determinada por una decisión institucional "en la que no querían que hubiese ningún testigo, y menos aún delegados sindicales de los trabajadores".

No obstante, la organización afirma que seguirá trabajando para defender los intereses de los trabajadores de la entidad. Asimismo, informa de que ya se ha dirigido por escrito al director de Novanca, Alfonso Naranjo, y a su presidente, Ernesto Berdala, para poder hablar y encontrar soluciones.