Las administraciones de Lotería de Valladolid, expectantes ante el Sorteo de Navidad

Administración 22 de Lotería en Valladolid, en la calle Santiago. JUAN POSTIGO

Son varios los locales que aseguran que por ahora se nota "un pequeño repunte" y esperan que se incrementen más las ventas hasta el día 22, aunque creen que se tardarán años en notar la salida de la crisis.

Los datos son contundentes. Cada castellano y leonés se gastó el año pasado poco menos de 75 euros de media en Lotería para el Sorteo Extraordinario de Navidad, una cifra que sufrió un gran descenso con la crisis pero que ha conseguido mantenerse en los últimos años desde entonces. Ahora que comienza a marcharse el fantasma económico, según asegura el Gobierno, las administraciones de Lotería empiezan a frotarse las manos, aunque siempre con prudencia.

 

De hecho, en Valladolid son varios los que piensan que, a efectos prácticos, la inversión en Lotería tardará tiempo en volver a ser lo que era. "La gente se va animando poco a poco. Hemos tenido un comienzo de ventas flojo y estos días ha empezado a aumentar", explica Emilia Molpeceres, de la administración número 18, situada en la calle Jesús.

 

"Esperamos más venta que hace un año, en parte porque se supone que ahora la gente tiene más dinero en el bolsillo". Con ella se muestra de acuerdo Beatriz Álvarez, de la administración 22 en la calle Santiago, una de las que más vende de toda la ciudad dado su céntrico emplazamiento.

 

"Ha habido un mínimo, muy pequeño repunte hasta ahora", comienza Álvarez, quien no se atreve a hablar en voz muy alta dado lo discreto de los números. "Ahora es cuando deberíamos empezar a vender más, es el momento en el que la gente se lanza a comprar a unas semanas antes del Sorteo", asegura, antes de incidir en la idea de que "se tardarán varios años en recuperar el número de ventas de hace unas Navidades".

 

Por su parte Mar, de la adminsitración 21 en la calle Miguel Íscar se da por conforme con que la cosa se quede como está. "Ya pegamos un bajón importante dos años después del inicio de la crisis y desde entonces nos hemos mantenido en cuanto a número de ventas, casi todas las Navidades igual".

 

"Esa supuesta recuperación por ahora no se ve. Sí que es verdad que a nosotros nos han pedido algo más de lo habitual algún bar o restaurante, pero a efectos prácticos tampoco se nota tanto". Las expectativas, a menos de tres semanas para que las pequeñas bolitas comiencen a girar y se pueda cantar el Gordo, están en todo lo alto.