Las acusaciones particulares piden 20 años para el policía acusado del asesinato de la calle Nicasio Pérez

Sostienen que el agente, que mantenía una relación con la mujer de la víctima, actuó por despecho ante la pretensión de romper de su amante.

La viuda y los dos hijos de Rufino Arnanz, el vecino de Valladolid que el 21 de noviembre de 2011 falleció a pocos metros de su casa, sita en la calle Nicasio Pérez, tras recibir dos cuchilladas, han solicitado una condena de veinte años de cárcel para el presunto autor, el policía nacional hasta entonces destinado en Zaragoza J.M.M.F, quien permanece en prisión por estos hechos desde el pasado mes de septiembre.

  

En sus escritos de calificación provisional, la viuda, por un lado, y por otro los dos hijos del fallecido, personados por separado como acusación particular, consideran que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato, en ambos casos con la agravante de disfraz y a la que los dos vástagos de la víctima añaden la de abuso de superioridad, dada la diferencia de complexión existente entre Rufino Arnanz y su supuesto verdugo, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

  

Las dos acusaciones particulares -la viuda solicita además una indemnización de 120.000 euros-sostienen que el agente mantenía o había mantenido una relación sentimental con Blanca, esposa del fallecido, y que ante la decisión de ésta de poner fin a la relación se desplazó exprofeso el día de autos a Valladolid para, "por despecho", esperar en la calle a que Rufino saliera de su domicilio para arrebatarle la vida, y todo ello después de que seis días antes ambos hubieran mantenido una discusión por teléfono.  

  

Por tal motivo, los acusadores han solicitado la apertura de juicio oral ante el tribunal de jurado, algo que tendrá que decidir el titular del Juzgado de Instrucción número 2, encargado del caso, una vez que todas las partes personadas en la causa presenten sus respectivos escritos de calificación y se celebre a posteriori la vista preliminar correspondiente.

  

El imputado, de 54 años, fue detenido por estos hechos en Zaragoza el 28 de julio de 2012, si bien permaneció en libertad con cargos hasta el mes de septiembre del presente año por decisión del Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid ante la ausencia de pruebas físicas ya que no se había encontrado el arma homicida -un cuchillo de grandes dimensiones-, huellas o la riñonera de la víctima que el autor del crimen se llevó, posiblemente para simular un robo fortuito.

 

DENEGADA SU LIBERTAD PROVISIONAL

  

Sin embargo, el pasado día 11 de septiembre el agente fue detenido en Benavente (Zamora) e ingresado en prisión por orden del mismo juez instructor, que ha desestimado el recurso interpuesto por éste para su puesta en libertad.

  

Se da la circunstancia de que el encarcelado, días antes de su detención en septiembre, se había dirigido por escrito a varios periódicos de Valladolid para solicitar su enjuiciamiento inmediato con el fin de poder defenderse de tales acusaciones, puesto que si en un primer momento negó haber estado el día de autos en Valladolid, con posterioridad reconoció que su presencia en la capital tenía como único objetivo cortar la relación que mantenía con la esposa de Rufino, sin que en momento alguno, tal y como alega, llegara a coincidir con la víctima.

  

El imputado tiene pendiente otra causa por supuestos malos tratos infligidos a su exmujer.