Laguna de Duero, de espaldas a la Semana de la Movilidad

Una calle de Laguna de Duero, con la acera estrecha e intransitable en silla de ruedas.

El Ayuntamiento de Laguna que gobierna el alcalde Román Rodríguez deja aparcada la participación de la Mesa de Transporte de la Semana de Movilidad.


 

La Semana de la Movilidad no existe para el Ayuntamiento de Laguna de Duero. Así se desprende las denuncias públicas que realiza la Asociación Vecinal La Calle, miembro de la Federación de AAVV de Valladolid. Según este colectivo, el consistorio que gobierna Román Rodríguez  "ha dejado apartada la perspectiva de la Mesa de Transporte en las actividades de la semana de la movilidad. A pesar del compromiso acordado el pasado año en el seno de la mesa de Transporte, por ampliar, evaluar y mejorar las actividades participadas, el equipo de gobierno no ha mostrado interés alguno por recibir propuestas. Muchas de ellas, que proponíamos desde el movimiento vecinal no tenían coste económico. Incluso en algunas se pretendía conjuntamente actuar con Valladolid para concienciar de la necesidad de un verdadero Transporte Metropolitano y del uso seguro de la bici", señala la Asociación en un comunicado enviado a este periódico.

 

"Desde la Mesa de Transporte intentaremos de nuevo que el gobierno municipal recapacite y avance en la senda de la participación para una mejor semana de la movilidad que vaya más allá del escaparate y la galería. Por ello elaboraremos un mapa de puntos críticos de movilidad con lugares intransitables para las personas que quedan subordinadas al vehículo sin que el Ayuntamiento haya puesto solución", añade el texto.

 

Según la Asociación La Calle, "lejos de avanzar, el Ayuntamiento se conforma con el continuismo de dos actividades lúdicas y de educación y que no alcanzan a los adultos que son quienes usan el vehículo a diario. Tampoco han querido abordar el día sin coche con billete gratuito o muy rebajado y retomar las negociaciones con Cabrero, al que no se han reclamado datos prometidos para estudiar el impacto de un uso mayor del transporte público".

 

Su demandas sobre el transporte público sigue vigente, considerando que "es un servicio imprescindible para muchos y beneficioso para todos. Alivia la congestión del tráfico en horas punta, da un gran respiro al medio ambiente, hace más seguros nuestros desplazamientos y es el único medio de transporte disponible para gran parte de la sociedad. El 40% de las emisiones de CO2 se deben a la circulación urbana y esto provoca problemas de salud y muertes. Las consecuencias del cambio climático comienzan a sentirse y las actividades no pueden centrarse solo en el futuro, pues urge revertir la situación ahora".