La visita a la Casa Cervantes recuerda el cuarto centenario de la segunda parte del Quijote

El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, y la directora de la Casa Museo, María Bolaños, participan en el homenaje a Miguel de Cervantes con motivo de la celebración del Día del Libro.

El Día del Libro

 

La celebración del Día del Libro continuará el jueves 23 de abril con las tradicionales actividades que se desarrollan en la Plaza de España. A última hora de la tarde en el LAVA, el poeta Antonio Colinas declamará su poemario “Canciones para una música silente”. Al día siguiente, 24 de abril, tendrá lugar la inauguración de la 48 Feria del Libro de Valladolid, un programa amplio e interesante con propuestas dirigidas a niños, jóvenes, adultos y mayores, “en diez intensas jornadas de celebración de la literatura, los libros y la lectura, con presencia de numerosos autores y varios programas paralelos de actividades”, señaló el alcalde. 

La visita institucional a la Casa Cervantes, con motivo del Día del Libro, ha recordado el cuarto centenario de la publicación de la segunda parque del Quijote (1615). Tanto el alcalde de Valladolid, Francisco León de la Riva, acompañado por gran parte de la corporación, como la directora de la Casa Museo, María Bolaños, han recordado esta efeméride.

 

El regidor también ha adelantado que el próximo “23 de abril del 2016 conmemoraremos los cuatro siglos de la muerte de Miguel de Cervantes. Por eso, en este día, la comunidad internacional celebra la cultura del libro poniendo en valor mediante diferentes iniciativas y actuaciones la importancia de la lectura”.

 

“Y aquí estamos hoy conmemorando una efeméride hecha grande entre todos, convertida en baluarte defensivo de la cultura del libro por antonomasia. Una cultura que nos condujo a la historia, hace más de 5.000 años, y que, en nuestros días, ante la aparente hegemonía de la cultura audiovisual y digital, necesita, más que nunca, que renovemos nuestros votos de confianza en ella, en su poderío, en su trascendencia y en su perdurabilidad”, dijo León de la Riva.

 

El alcalde ha hecho referencia a la aseveración del filólogo, académico y estudioso cervantino Francisco Rico, quien destaca que a las pocas semanas de aparecer “Quijote y Sancho se convirtieron en iconos perdurables, prácticamente desde el momento de su creación. Tal era y es su poder de representación y de encarnación de actitudes universales”.

 

Por su parte, la directora de la Casa Museo, María Bolaños, ha hecho ver que en el archiconocido arranque de la universal novela “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”, se aúnan en dos frases un verso de ocho sílabas, propio del romancero español, y otro endecasílabo, más culto y refinado, importado de Italia. “En su inicio de se entremezclan la tradición de la cultura popular y el carácter más cosmopolita y moderno de la novela”, ha dicho Bolaños.

 

El acto ha concluido con la lectura de un fragmento de El Quijote por parte de la actriz vallisoletana Elisa Colías, concretamente el dedicado a las bodas de Camacho y Quiteria, capítulos XX y XXI de la segunda parte. Cervantes narra en este episodio cómo Don Quijote y Sancho llegan al lugar donde se iban a celebrar las bodas de Camacho y Quiteria, un rico labrador y una hermosa joven. Cuando aparecen los novios, surge entre los invitados el personaje de Basilio, un labrador pobre enamorado de ella que dará un giro inesperado al desenlace de la ceremonia.