La Virgen de Las Angustias llena de dolor Valladolid en la procesión de la Soledad

Momento de la salida de la Virgen de Las Angustias. JORGE IGLESIAS
Ver album

Una vez concluida la Procesión General de Viernes Santo, la imagen recorrió la ciudad acompañada por los hermanos de devoción de la Cofradía penitencial del mismo nombre.

Más silencio y más solemnidad, después del Desfile General de Viernes Santo en Valladolid. La imagen de Nuestra Señora de Las Angustias recorrió en la noche del viernes al sábado Santo las calles de la ciudad acompañada por los hermanos de devoción de la Cofradía penitencial del mismo nombre, para rememorar el dolor de la Virgen tras la crucifixión y muerte de su Hijo en la noche del Viernes Santo.

 

De este modo, y una vez entonada la solemne Salve a la Virgen con la que se cerró la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor del Viernes Santo, 'Nuestra Señora de Las Angustias' reanudó su recorrido por las principales calles la capital vallisoletana en señal de luto y dolor por la muerte de Cristo.

 

Con el termómetro en pleno descenso aunque sin lluvia de por medio, la procesión de la Soledad partió así desde Las Angustias y recorrió las calles Alonso Berruguete, San Juan de Dios, San Blas, San Miguel, San Antonio de Padua, plaza de Los Arces, Leopoldo Cano y Angustias, lugar donde se entonó la Salve en la iglesia del mismo nombre.

 

Pese a la oscuridad de las calles la imagen de Nuestra Señora de Las Angustias, una de las obras de Juan de Juni más alabadas de la Semana Santa vallisoletana, relució con luz propia mientras los fieles contemplaban su paso de manera solemne, antes de regresar a su punto de partida en la Iglesia de las Angustias.