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Cartel definitivo iberian file

La verdad de Ricard Casas

Juan Vela, al fondo, escucha a Ricard Casas durante una rueda de prensa. FOTO: J.P.

Harto de estar en un injusto punto de mira, el entrenador expone a la directiva que esta plantilla no tiene más recorrido. El técnico del Club Baloncesto Valladolid, que asume su cuota de responsabilidad, no quiere marcharse, ni la directiva busca otro entrenador. Pero es necesario un golpe de timón.

Ricard Casas explotó en la noche del sábado cuando el penúltimo equipo de la clasificación pasó por encima del CB Valladolid. Abochornado por la situación, avanzó al gerente del club su disposición a poner su cargo sobre la mesa si esa era la solución para la reacción de sus jugadores. Y así lo transmitió en la rueda de prensa.

 

Pero el Patronato no quiere otro entrenador. Ni siquiera lo ha buscado. Confiaron en él contra vientos políticos y mareas mediáticas cuando se asumió el salir a disputar esta Liga ACB con un presupuesto impropio. Lo más sencillo hubiera sido adoptar posturas cómodas que clamaban otros inquilinos en el banquillo morado. Buscaban un técnico con perfil de club y enseguida se dieron cuenta de su acierto. Detalles como implicarse en la confección de la plantilla asumiendo que CB Valladolid no se puede permitir un director deportivo; ofreciendo su vivienda particular al segundo entrenador para que el club se ahorrase el gasto del hotel mientras le encontraban la suya; colocándose el último en la cola para cobrar hasta el punto de que solo ha recibido una mensualidad desde que llegó a Valladolid; trabajando en el pabellón de nueve de la mañana a nueve de la noche... Ese es el perfil que buscaban para una situación de miseria económica y Ricard Casas asumió dicho papel.

 

Luego viene la exposición deportiva y los resultados de un equipo que no ha tenido pretemporada. Pero, sobre todo, en la cancha se expone la realidad de haber formado una plantilla con 500.000 euros de presupuesto que el sábado compitió frente al penúltimo clasificado, que ha dispuesto esta temporada de un millón y medio de euros para el capítulo de jugadores. Como detalle, con la inversión que el Estudiantes ha realizado en fichar a Van Lacke se podría pagar prácticamente todo el quinteto inicial del CB Valladolid.

 

La derrota contra el Fuenlabrada fue el primer punto de inflexión donde los técnicos advirtieron de la necesidad urgente de hacer cambios en el equipo no solo para mejorar el nivel, sino también porque era necesario dar un golpe de efecto que corrigiera ciertos vicios acomodaticios en diversos jugadores que están pensando más en sus próximos contratos que en salvar la situación de su equipo actual. Por entonces, la respuesta fue que era necesario encontrar dinero para respetar la norma básica de esta temporada: no gastar más de lo presupuestado.

 

La parcela deportiva asumió la situación sin dejar de rastrear el mercado; el Patronato también barajó diversas opciones de captación de recursos, pero ninguna de ellas era en forma de patrocinador principal, un asunto que se da prácticamente por perdido para esta temporada y que centra buena parte de los esfuerzos para la próxima. Sí, la próxima.

 

Ante esta tesitura, se trabajó con el margen del parón por la Copa del Rey como fecha límite pero tampoco llegó el dinero. El Patronato entendió que no podía invertir en cambios sin tener a la plantilla al corriente en el pago de sus nóminas. Ahora la situación puede dar un giro. El club está pendiente de una operación bancaria que le puede dar cierto oxígeno y un pequeñísimo margen para hacer cambios en su plantilla.

 

Mientras, este lunes se retomarán las conversaciones con Ricard Casas. El sábado, los miembros del Patronato hablaron después del partido y este domingo ha habido contactos con el entrenador para conocer su estado de ánimo. Nadie quiere que ocurra nada, entre otras cosas porque el club confía en Casas para el futuro. Sí, esa próxima temporada en la que se viene trabajando desde hace meses tanto en el escenario de la continuidad en la ACB como en el más lógico del descenso a la Liga LEB. El club ha hablado con los representantes de varios jugadores con los que cuenta en ambos casos y, también en ambos casos, está la figura de Ricard Casas como entrenador del Club Baloncesto Valladolid.

 

No obstante, el Patronato tiene ahora que dar una respuesta. La primera, en forma de confianza hacia su entrenador. A partir de ahí, todo lo que llegue para sumar será la mejor inversión para terminar la temporada de forma digna. Como corresponde a un club histórico con una afición histórica.