La vacuna de la varicela no se venderá en farmacias porque irá en el calendario vacunal

Alfonso Alonso

El ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, ha asegurado que la vacuna de la varicela no se venderá en las oficinas de farmacia ya que quiere incluirla en el calendario vacunal, cuando haya Gobiernos Autonómicos, para que esté financiado su uso. 

Así lo ha asegurado durante su intervención en los Desayunos Socio-sanitarios de Europa Press, en el que ha defendido que es "razonable" que también se financie el uso de la vacuna en bebés, como ya anunció la semana pasada, además de en niños de 12 años que no hayan pasado la enfermedad como hasta ahora.

 

lonso ha justificado esta decisión en los informes que han recibido por parte de sociedades científicas de Pediatría y expertos en vacunas, pero reconoce que hasta que no se conformen los gobiernos autonómicos no puede convocar el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para que dé el visto bueno a esta decisión.

 

"Nos faltan consejeros de salud por nombrar, tendremos que hacerlo con los nuevos, lo convocaré cuando haya consejeros que convocar", ha defendido, sin precisar una fecha para dicha reunión.

 

Además, ha rechazado la posibilidad de que, mientras tanto, se pueda cambiar el estatus de la vacuna para que deje de ser de uso hospitalario y pueda volver a venderse en farmacias y los padres puedan comprarla, asumiendo los 70 euros que cuesta. "Esa opción intermedia no la contemplamos", ha aseverado.

 

Alonso ha reconocido que no piensan incorporar nuevas vacunas al calendario de vacunación infantil, después de que a finales de año acordaran que las comunidades ofrezcan la vacuna del neumococo antes de 2016 y que hace solo unas semanas decidieran que la vacuna del meningococo B pudiera venderse en farmacias. "Hasta ahora no estaba autorizada y veíamos como familias enteras iban en autobuses a Francia o Portugal a comprarla", ha lamentado.

 

EN CONTRA DE LA VACUNACIÓN OBLIGATORIA

 

Por otro lado, el ministro ha defendido el papel que juegan las vacunas y la cobertura superior al 95 por ciento que hay en España, rechazando que se pueda introducir la vacunación obligatoria que se ha cuestionado en las últimas semanas tras el caso de difteria registrado en Olot (Girona).

 

"Es un caso dramático y ejemplificador para quienes compran discursos falsos", ha defendido Alonso, que ha recordado a los padres que están obligados a "actuar en beneficio del menor y no podemos sustituir su responsabilidad".

 

En este sentido, el ministro se ha mostrado a favor de respetar la autonomía del paciente y a que "nadie pueda ser obligado a recibir un tratamiento". "La vacunación es una recomendación. Nuestro sistema pediátrico llega al 100% de las familias, lo que garantiza su nivel de responsabilidad".

 

De todos modos, ha recordado que los jueces pueden obligar a vacunar si hay "riesgo de salud pública" como ya ocurrió hace unos años en Granada para intentar contener un brote de sarampión.

 

El ministro ha rechazo también la posibilidad de que el Ministerio o las comunidades puedan sancionar a los médicos antivacunas dado que en esos casos están incumpliendo su código deontológico y son los propios colegios profesionales los que deben actuar. "Estoy a favor de que los profesionales se gobiernen a si mismos y los médicos siempre lo han hecho bien", ha defendido en declaraciones a los medios a la finalización del desayuno.

 

HEPATITIS B: UN CASO EXTRAORDINARIO

 

Por otro lado, Alonso ha recordado la polémica que hubo con los pacientes con hepatitis B, al que tuvo que hacer frente a las primeras semanas de su nombramiento, y ha recordado que fue un caso "extraordinario" fruto de la aparición de medicamentos que, por primera vez, podían curar la enfermedad.

 

"Ha sido un caso extraordinario, ojalá surjan más casos extraordinarios, debemos favorecer que haya esas innovaciones, que cambian la enfermedad", ha aseverado Alonso, que ha reconocido que las prescripciones de los nuevos medicamentos avanzan "rápido" gracias a los mecanismos de financiación que ofreció el Gobierno a las comunidades.

 

Los tratamientos "eran muy caros", ha reconocido Alonso, lo que les llevó a negociar y buscar fórmulas de financiación porque había pacientes que "veían su vida amenazada".