La Universidad de Hong Kong muestra 10 esculturas policromadas de Gabarrón

Esta muestra es la segunda exposición pública en Asia del artista afincado en Valladolid.

La Universidad Politécnica de Hong Kong muestra, hasta el 5 de diciembre, diez esculturas policromadas del artista murciano Cristóbal Gabarrón, según han informado fuentes de su fundación en un comunicado.

  

Esta muestra es la segunda exposición pública en Asia del artista murciano, ya que, desde el 20 de septiembre, el Parque de Esculturas Shanghai Jing'an presenta diez obras monumentales de Gabarrón, una titulada 'Kronos' y nueve de la serie de los Silencios de Colón.

  

Comisariada por el pensador Sami Naïr, "el grupo escultórico de la Alhambra que ahora nos presenta es prueba de que todo artista que es consciente de los misterios de la creación artística sabe lo que debe hacer, es decir, la imperiosa necesidad de no copiar o reproducir fielmente, pero recrear completamente y totalmente la obra elegida como pretexto", explica.

  

"Eso es porque el verdadero artista sabe sólo la innovación que rompe lo que está lejos de lo que era, sabiendo que va a ser superado en el futuro por lo que se creará. André Malraux dijo que sólo había una diferencia principal entre Picasso y Leonardo da Vinci: si Picasso fuera a ver una de las obras de Da Vinci, él lo entendería; sin embargo, no es probable que Da Vinci fuera capaz de entender una de las obras de Picasso. Los tiempos han cambiado, las herramientas conceptuales ya no son las mismas y las representaciones han sufrido una metamorfosis", añade.

  

En el catálogo de la muestra, contribuye con un ensayo Alfredo Mateos Paramio, en el que se puede leer que Gabarrón "ha erigido 16 esculturas a la Alhambra, Al Hambra, la Roja ('palacio rojo'), 16 torres de homenaje que rodean un palacio invisible, como aquel anillo de sombra que las tórtolas turcas llevan en nuestros parques. Atalayas espléndidas en las que quema una paleta mediterránea y cuyas superficies no dejan de estar imbuidas de la memoria viva: la Alhambra de nuestra memoria compartida, la Alhambra de las andanzas juveniles del artista".

  

Los inicios de Cristóbal Gabarrón como pintor, como es el caso de Pol Bury y Donald Judd, le otorgan una perspectiva diferente como escultor. La afirmación de Matisse que el color es el elemento constitutivo del espacio pictórico, este expresionismo aplicado abundantemente en sus lienzos, se desarrolla en tres dimensiones en estas esculturas.

  

Para Mateos, "las manchas de color repartidas sobre los bordes de la escultura, contaminando sus ángulos, desdibujando sus aberturas, y en definitiva, deformándose desde el interior de los planos en los que se establecieron".

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sí, arquitectos como Luis Barragán y Antonio Gaudí habían aplicado el brillo del Mediterráneo en sus trabajos anteriores, pero sin subvertir las fronteras entre planos. Al igual que esa blusa roja que el poeta Ibn Hazm vio, aquí está el color que finalmente constituye los volúmenes de estas esculturas.

  

Y es que, como se puede leer en el ensayo, "las sombras azules de las horas del mediodía de Granada, los verdes de sus jardines afrutados, los amarillos terrosos y los rosas y rojos que proporcionan profundidad- Kandinsky dixit-, así como la más desollada de superficies".

  

La serie 'Las Torres de la Alhambra' fue creada por Gabarrón entre 2007 y 2008 y desde entonces ha recorrido simbólicos lugares de España, Europa y ahora Asia, como el Parque del Retiro de Madrid, el Campo Grande de Valladolid, el centro histórico de Murcia o el ahora  PolyU de Hong Kong, pasando por la Plaza de Restauradores de Lisboa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, o su itinerancia por Galicia desde el centro histórico de Santiago de Compostela, Vigo y Pontevedra al paseo marítimo de A Coruña.