La UEMC se une a la campaña de recogida de juguetes nuevos y alimentos de Cruz Roja

“No es por los juguetes: Tu solidaridad, sus derechos”. Con este lema, Cruz Roja Juventud pone en marcha la Campaña de recogida de juguetes nuevos, en la que participará activamente la Universidad Europea Miguel de Cervantes. El objetivo no es otro que ayudar a garantizar uno de los derechos básicos de la infancia.

Durante la recogida se podrán donar únicamente juguetes nuevos, no bélicos, no sexistas y, preferiblemente, educativos para promover entre los más pequeños principios y valores que fomenten el aprendizaje y la convivencia.

 

Los productos que cumplan con los requisitos establecidos podrán entregarse hasta el día 19 de diciembre en los contenedores habilitados en los edificios del Campus de la UEMC.

 

La adquisición de los juguetes se convierte también en un momento clave para las familias que, a través de unos consejos prácticos, podrán adquirir los más adecuados para cada edad y aquellos que sean realmente seguros para cada etapa del desarrollo de los pequeños.

 

La campaña de Cruz Roja Juventud cuenta con un espacio web, en este sentido: www.eljugueteeducativo.com

 

Además, las redes sociales pretenden convertirse de nuevo en una herramienta eficaz. Se resolverán todas las dudas en Facebook y en Twitter mediante el uso de la etiqueta (hashtag): #CampañadeJuguetes

 

La Declaración Universal de los Derechos de la Infancia (20 de noviembre de 1959) reconoce el juego como un derecho fundamental. Estas acciones influyen positivamente en el crecimiento y desarrollo de la infancia.

 

El juego se convierte, desde edades muy tempranas, en una forma de aprendizaje que permite describir, manipular, observar e interpretar el mundo y relacionarnos con todo lo que nos rodea.

 

RECOGIDA DE ALIMENTOS

 

Además, desde la Universidad Europea Miguel de Cervantes también se han habilitado zonas de recogida de alimentos no perecederos. Siguiendo las indicaciones de Cruz Roja, las familias más necesitadas están demandando, sobre todo, leche, cacao y aceite.

 

Según datos de Cruz Roja, un 35,5 por ciento de las personas que han atendido sufre una tasa de privación material severa. Esta situación se traduce en otras carencias importantes, como no poder poner la calefacción en invierno, no comer alimentos con proteínas al menos 3 veces por semana, o no poder hacer frente a gastos imprevistos.