La tarta de San Lorenzo triunfa de nuevo en su degustación gratuita

Foto: BORIS GARCÍA
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La Asociación Provincial de Empresarios de Confitería reparte 6.500 raciones en una de las actividades más populares de las fiestas de Valladolid en la Acera Recoletos.

Como si de la noche de Reyes de tratase con el típico Roscón, la noche previa a la degustación popular y gratuita de la tarta de San Lorenzo ha tenido a los confiteros vallisoletanos trabajando de sol a sol para que nada fallase. Y el éxito ha vuelto a ser rotundo. 6.500 raciones repartidas en el Paseo Central del Campo Grande por un buen número de concejales del Ayuntamiento de Valladolid "volaron" de un plumazo a pesar de la interminable cola que, como siempre, caracteriza este dulce evento.

 

En la edición de este año se ha eliminado el guiño hacia los celiacos porque se venía acreditando que apenas pasaban "diez o quince personas", según Javier del Caño, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Confitería de Valladolid. 

 

La experiencia resulta agotadora para sus organizadores, pero ha logrado popularizar la tarta de San Lorenzo hasta el punto de convertirse en el duce "temático" de los que crea la Asociación con mayor venta. Sin embargo, esto no supone que la tarta se vaya a asentar en la oferta gastronómica vallisoletana fuera de sus fechas habituales. "Esto es como el roscón. La gente espera a Reyes o navidades para consumirlo. Lo mismo ocurre con esta tarta. Es cierto que está muy buena y gusta, pero solo la produciremos para estas fechas de fiestas", aclara Del Caño.

 

La cola fue ágil, quizá por la experiencia de los concejales que ya acumulan experiencia en esto del reparto de la tarta. Abriendo el turno la concejala Mercedes Cantalapiedra y, junto a ella, Manuel Sánchez, Alfredo Blanco, Cristina Vidal, Domi Fernández, Beatriz Rodríguez, Nacho Zarandona, Borja García, Antonio Gil... amenizados por José Alberto Torrecilla como speaker que también repite en esto de gestionar uno de los momentos más dulces y sabrosos de las fiestas de Valladolid. 

 

El bocado cerró la tarde  a la espera de una próxima edición que, parece claro, tendrá la misma respuesta positiva de estos años gracias a sus condimentos más esenciaales: Rico, rápido y gratis.