La sonrisa de la Gran Recogida

Comienza la Gran Recogida del Banco de Alimentos que se prolongará duranet este viernes y sábado con el objetivo de superar los 308.000 kilos del pasado año.

Pistoletazo de salida a la solidaridad Por delante viernes y sábado. 115 puntos de entrega en Valladolid y provincia. Una meta: superar los 307.000 kilos de alimentos. Es la Gran Recogida que cada año la Fundación Banco de Alimentos pone en marcha para abastecer sus almacenes, que luego llegarán a las mesas de las familias más necesitadas.

 

Más de 2.000 voluntarios ocupan los centros colaboradores de alimentación de Valladolid y de las principales poblaciones de la provincia. En total 115. Una sonrisa para corresponder “la gran solidaridad de los vallisoletanos”, dice Miguel Ángel Trejo, coordinador del banco de Alimentos y que en esta ocasión presta sus horas y su experiencia en el centro de alimentación de Mercadona, de la calle Curtidores.

 

Poco a poco la Gran Recogida va tomando velocidad. “Las primeras horas del día son más flojas, pero a medida que transcurre la mañana se va notando”. No obstante, Miguel Ángel Trejo dice que la coincidencia con el Black Friday resta participación. “La gente se distrae en los escaparates y en las tiendas y deja la compra de la alimentación para otro momento”.

 

Laura del Palacio es la gerente de relaciones externas de Mercadona en Valladolid. “Llevamos ya cinco años colaborando con el Banco de Alimentos. Además de la Gran Recogida y las operaciones kilo, se realizan donaciones periódicas y a la demanda”. Del Palacio ofrece datos: “El año pasado, a nivel de Castilla y León, Mercadona donó más de 570 toneladas de alimentos a entidades sociales como Banco de Alimentos, Cáritas, Cruz Roja, además de nuestra colaboración diez comedores sociales, a los que destinamos producto apto para el consumo, pero no para la venta”.

 

Aún resta un día y medio para que la Gran Recogida llegue a su fin, los palés se van llenando de alimentos. “En esta campaña, fundamentalmente pedimos leche entera, galletas, fruta en conserva, cacao y productos para los niños”. A partir, de esta misma noche, las naves del Banco de Alimentos se irán llenando de producto.

 

“Nosotros lo que hacemos en las tiendas es agrupar los alimentos por tipos. Luego los palés se trasladan hasta la nave y en los dos próximos meses se tendrá que seleccionar, catalogar por fechas de caducidad para poderlo distribuir”, explica Miguel Trejo, sin abandonar la sonrisa. Es la sonrisa de la solidaridad.