La sombra de la sospecha, sobre el último partido de la temporada del Real Valladolid

El estadio José Zorrilla acogerá este sábado una final por la permanencia. JUAN POSTIGO

Como ocurre en cada final de campeonato, las habladurías sobre maletines ya corren por redes sociales. El Pucela recibe a un Mallorca que se juega la vida ante Almería y Ponferradina.

Da igual que sea en Primera que en Segunda. Cada final de temporada, casi siempre en el último partido, la sombra de la sospecha se abalanza sobre varios encuentros de la Liga de Fútbol Profesional. Y esta vez, ya lo sabrán bien los seguidores blanquivioletas, le ha tocado al Real Valladolid. Es lo que tiene no tener absolutamente nada en juego.

 

Jornada 42, los de Alberto López recibirán este sábado a un Mallorca que se juega el todo o el nada en Segunda División. El cielo, la permanencia. El infierno, la caída a Segunda B. Lo cierto es que las posibilidades no son muchas. El Mallorca debe ganar y confiar en que Almería y Ponferradina tropiecen en sus respectivos choques ante Córdoba y Girona.

 

Es aquí donde entran los dimes y diretes, claro. El Girona irá a por todas en El Toralín porque se juega el ser o no ser en el play off, que podrían arrebatarle Osasuna o Alcorcón, misma situación que afecta al Córdoba. Es decir, dentro de todo este entramado que afecta a los seis equipos de los tres partidos, es el Real Valladolid el único que no se jugará más que el honor.

 

Sobra decir que no es precisamente dinero lo que sobra en Segunda División, y menos para unos equipos de la zona baja de la tabla. Pero los rumores y los cuchicheos, que a fin de cuentas son gratis, ya corren como la pólvora en redes sociales.

 

Son muchos los usuarios que han criticado que el Pucela pueda ser ‘primado’ por Almería o Ponferradina por jugar con más ganas ante los bermellones... o el caso feo, por el Mallorca para dejarse ganar. Por supuesto, a día de hoy no hay pruebas tangibles de que pueda darse ninguno de estos supuestos. Absolutamente ninguna. Por lo que, más allá de la sospecha, no cabe ningún tipo de ‘pero’ al vestuario blanquivioleta.

 

La cuestión es, ¿confía la afición en que estos jugadores respondieran con la negativa a una de estas hipotéticas primas? Una vez más, cada uno tiene su opinión. Y la única verdad tangible es que este sábado habrá que ver el resultado que pueda salvar o condenar a un Mallorca con un viejo conocido como Fernando Vázquez en el banquillo

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