La Semana de cine de Medina debate tras su apertura sobre un cambio en el los modelos de distribución

Numerosos profesionales se daban cita este sábado en el Balneario–Palacio de Las Salinas para debatir sobre las nuevas formas del cine español, entre ellos Javier Angulo, director de la SEMINCI; el realizador Juan Vicente Córdoba o el director Gaizka Urresti, que recientemente se llevaba el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción por ‘Abstenerse Agencias’

Este sábado se celebraban las “Conversaciones del Balneario”, un encuentro que cada año reúnen a profesionales del sector cinematográfico para debatir y reflexionar sobre algún tema concerniente al estado de salud del séptimo arte en nuestro país. Durante la jornada matinal del sábado, los directores Juan Vicente Córdoba y Gaizka Urresti compartían mesa junto a Javier Angulo, director de la SEMINCI de Valladolid en un intenso y controvertido debate que moderó Javier Panera.

 

Bajo la premisa de que la crisis económica ha hecho todo más difícil también en el mundo del cine en cuanto a la búsqueda de recursos así como a los espectadores, a quienes no se les han facilitado mucho las cosas a la hora de acceder a las salas en los últimos años, Javier Panera comenzaba el encuentro preguntando si realmente existe una clase media en el cine español. Urresti, primero en el turno de palabra, afirmaba rotundamente que “esta clase media ha desaparecido por completo, el cine es un reflejo de la sociedad. Cine seguirá habiendo, el problema es encontrar un modelo para sobrevivir; nuevas formas que ayuden pero que no tienen por qué fulminar a las que ya existían” y, continuaba, “tampoco es tan complicado gestionar una ley de cine y en estos dos últimos años se ha mareado demasiado la perdiz”. En lo que comenzó como un turno de reflexiones tranquilo y sosegado, Javier Angulo se decantaba por creer en la falta “de un modelo de negocio de cine, de audiovisual como lo tienen Francia, Alemania o Irlanda. Hay que empezar a conocer bien las reglas del juego y los papeles que cada uno tiene que tener” y, también tajante defendía “siempre a las subvenciones; porque el cine es cultura. Es la punta del iceberg de la imagen y la cultura de un país. Por lo tanto no hay que renunciar a las subvenciones; aunque habrá que hablar de otros fondos de captación, como el crowdfunding…, buscar un modelo en el que todas las partes sepan cuál es su cometido y dar así con un modelo de financiación estable.” En otra dirección camina el realizador y también productor Juan Vicente Córdoba. “Vivimos un período en el que tenemos que empezar a entender el mundo de otra manera. Tenemos que aprender cómo consumir libros, música, cine… Y es que nos está costando enormemente adaptarnos a este período de tantos cambios”  pero, completaba, “es, a la vez, uno de los períodos más excitantes en el cine porque están ocurriendo muchísimas cosas”.

 

Fue entonces cuando los tres protagonistas del encuentro comenzaron a realizar un recorrido por la historia del cine de nuestro país, y a compararla con el resto de escenarios, como el francés o los modelos que se han seguido en el sector hasta el momento, como el “Miró”. A colación, Córdoba añadía “personalmente, creo que hacer cine en este país ha sido un chollo por completo hasta hace seis o siete años. Justo cuando vivíamos aquella etapa de bonanza y todo funcionaba. Todos ganábamos, y esto nos ha malcriado a todos. Y por eso nos va a costar tanto adaptarnos al cambio, a la penuria, a la falta de trabajo y al cierre de empresas de producción, a la desaparición absoluta de la clase media” y, volvía a insistir en que “el período que estamos viviendo, además de excitante, es de una efervescencia creativa maravillosa, en cuanto a la gente joven que nos rodea”.

 

El debate tornó a conversaciones más intensas en las que, además, participaron numerosos asistentes que se encontraban presentes en el Balneario-Palacio de Las Salinas, como el director del Festival de Cine de Gijón, Nacho Carballo. Entre las intervenciones, el director de SEMINCI estaba convencido de que es necesario la “autocrítica de todos los sectores, culpables de haber creado este modelo durante los años de bonanza por una auténtica falta de exigencia, Había mucho dinero y había que hacer cine a cualquier precio y, como en la economía española, nadie se paró a pensar”.

 

La piratería en nuestro país, los modelos que hasta ahora han intentado cambiar el cine, los modelos extranjeros que funcionan, como el francés, o la lucha contra la industria norteamericana o las nuevas reglas tecnológicas, ¿dejan alternativas al modelo de financiación del cine español? Las respuestas quedaron abiertas, junto a otras muchas cuestiones que se lanzaron al aire en uno de los encuentros más interesantes de los últimos años en el que una cosa sí quedó clara, “es absolutamente necesario que nos sentemos seriamente y seamos capaces de dar con un mínimo modelo que queremos para nuestro cine español”.

 

PROGRAMACIÓN PARA EL DOMINGO 16 DE MARZO

 

François Ozon lleva este domingo a la pantalla del Auditorio su último filme, ‘Joven y bonita’. El realizador francés, al que se le ha llegado a definir como “el Chaplin de la no comedia”, destaca por un humor ingenioso e irónico, además de un punto de vista sobre la sexualidad humana sobre el que, precisamente, gira la trama del largometraje que se incluye en el ciclo Cosecha Dorada, a las 20.00 horas. Tomará el relevo, a las 23.00 horas, el humor ácido de Juan Cavestani y ‘Gente en Sitios’, que cuenta en su reparto con intérpretes de la talla de Maribel Verdú, Adriana Ugarte, Antonio de la Torre, Santiago Segura o Ernesto Alterio y que propone un retrato atemporal de la crisis permanente en la que el género humano parece inmerso, y sobre cómo se esfuerza por salir de ella en medio de una crisis económica aún más dura.

 

Por su parte, y a las 17.00 horas, el público podrá disfrutar de la única cinta extranjera que se incluye en el ciclo La Imagen de la Historia, la danesa ‘The act of killing’. Joshua Oppenheimer aborda en esta cinta el genocidio realizado en Indonesia por el general Suharto tras su llegada al poder en 1965 mediante un golpe de estado.

 

Por su parte, y en el marco de actividades paralelas, el bar Clown ofrecerá una nueva sesión de microteatro, ‘Transición, el show kitchen’, de Malalengua. Continúan abiertas, además, las tres exposiciones ubicadas en la Sala Luis Vélez de la Casa de Cultura (LIVING ON VIDEO, Jesús Hernández – NYSU); en el vestíbulo del Auditorio Municipal de Medina del Campo (26 AÑOS DE CINE, de Francisco Jiménez) y en el Bar Logan (SOY UN ZOMBIE, de Huesus Clein).