La Seguridad Social ya tiene la licencia de derribo para el Colegio San Juan de la Cruz

La Seguridad Social ya tiene la licencia para el derribo del San Juan de la Cruz. E.TEJEDOR

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valladolid, quien se ha visto obligado a aprobarla, espera poder salvar el inmueble con un expediente de catalogación que quizá no llegue a tiempo.

Cumplidos los trámites legales, la Seguridad Social ya tiene permiso para tirar abajo el Colegio San Juan de la Cruz, en estado de ruina económica pero no estructural, situado en el vallisoletano barrio de La Rondilla. Una vez que a la Junta de Gobierno del Ayuntamiento no le quedó otra alternativa que dar el visto bueno al documento, pese a que no quería hacerlo, la estructura podría tirarse abajo en cualquier momento en el que la nombrada Seguridad Social quisiera hacerlo.

 

Y es que el equipo de Gobierno, integrado por PSOE y Valladolid Toma la Palabra, se ha puesto desde el primer momento del lado de los vecinos, que prefieren destinarlo a usos sociales, pero no ha habido conmcesiones del organismo estatal, decidido a hacer una nueva sede de tesorería. El futuro parece negro, complicado, pero este miércoles el alcalde Óscar Puente mostró una nueva carta para intentar salvar el inmueble.

 

“Se va a iniciar un expediente de catalogación que tiene que ir al próximo pleno”, arrancó. “Está todavía iniciándose. Urbanismo armará el expediente, recabará lo necesario y si es posible y factible se intentará”, hizo ver. De esta manera, con un informe que tendría que aprobar Patrimonio en la Junta de Castilla y León se podría blindar el Colegio, si bien no está tan claro que pueda hacerse... ni que llegue a tiempo, ya que la Seguridad Social ya tiene todo lo pertinente para proceder al derribo.

 

¿Es posible que se esté tramitando esta posible protección mientras comienza el derribo, lo que daría al traste con todo? “Se puede dar la situación”, reconoció el alcalde de Valladolid, si bien “con la aprobación inicial quedaría en suspenso la licencia”. El problema es que este tema tiene que pasar antes por el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Valladolid y aprobarse, y el próximo tendrá lugar dentro de quince días. Quizá demasiado tiempo.

 

Y luego está la otra vertiente, la de los vecinos de La Rondilla, dispuestos a todo con tal de evitar la desaparición de un edificio histórico. “Como no vayamos allí a encadenarnos con los vecinos, que nos lo han pedido, por cierto...”, dejó en el aire Puente, a quien se le preguntó enseguida si estaría dispuesto a ello. “No soy partidario de esas medidas, no me caracterizo por ser timorato a la hora de hacer ciertos gestos, pero una cosa es estar con los vecinos y otra encadenarse allí con ellos”.

 

Y para terminar, el mensaje final. “Creo que es un error derribar el inmueble y que lo pagará políticamente quien lo haga. Lo razonable sería entrar en vía de diálogo y encontrar una solución para ambas partes, pero es innegable que el propietario del inmueble es la Seguridad Social y está en su legítimo derecho de cometer los errores que quiera con él”. Todo dicho. Y mientras el futuro del Colegio que cada pinta más negro.

Noticias relacionadas