La Santísima Virgen, proclamada Reina del Dolor en Valladolid “por los desfavorecidos”

Manuel Ángel Gorgón Recio fue el encargado del discurso ante la Virgen del Dolor. JORGE IGLESIAS
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Manuel Ángel Gorgón Recio, jefe de la IV Subinspección General del Ejército de Tierra, destacó en su discurso la necesidad de ayudar a los necesitados de todo el mundo.

Casi parecía que lloraba de verdad, que sus lágrimas iban a empezar a rodar por su cara hasta caer al suelo. Y es que no se ve una talla así todos los días, y menos convertida en la Virgen del Dolor. Este Sábado Santo la Iglesia de la Vera Cruz de Valladolid acogió la proclamación de la Dolorosa “en ayuda a los desfavorecidos”, un discurso que se encargó de platicar Manuel Ángel Gorgón Recio, jefe de la IV Subinspección General del Ejército de Tierra.

 

Y de qué manera lo hizo. En una Iglesia llena hasta los topes, como todos los años, de cofrades de la Vera Cruz, representantes de instituciones de toda la provincia, fieles propios y extraños, dispuestos al homenaje de la Virgen que lloraba a su hijo. Y las palabras del veterano fueron bien claras, cristalinas, como las lágrimas de la venerada.

 

“Me atrevería a poner voz a todos los militares de Valladolid”, comenzó. “Todos hemos estado en zonas de conflicto y sabemos lo que es estar en misiones de paz, y sabemos lo que estos países sufren”. La referencia a lugares como Malí, el Líbano o Afganistán saltaron a la mente de muchos de los presentes.

 

“Estas circunstancias dolorosas siguen produciéndose a día de hoy, es un hecho. Por eso te pido que les ayudes, Señora, Virgen fiel. Que ellos sean fuertes ante el sufrimiento que les ahoga”, pregonó Gorgón Recio, con semblante serio y sin un deje de debilidad en su voz. La Virgen escuchaba atenta a su lado, ambos frente al numeroso público sentado en los bancos de la Iglesia. Y es que la Semana Santa de Valladolid no solo se vive en las calles.

 

“Alivia el dolor de aquellos que sufren persecución por su color, su raza o su etnia, ayúdales a no caer en la desesperanza y a encontrar a Cristo”, cerró el militar, antes de hacer referencia a la necesidad de “respeto mutuo” y “armonía entre los pueblos”.

 

Acto seguido se procedió a la ofrenda floral de todas las asociaciones e instituciones, entre las que estaban el Ayuntamiento o la Diputación de Valladolid, además de otros organismos relevantes como la ONCE, Asprona, los diferentes hospitales de Valladolid o la Guardia Civil.