La reportera Mónica García critica la "uniformidad" de la información de guerra, que se cubre poco y de "forma patética"

"La clave de la supervivencia es pasar desapercibido, si estás rodeado de gente armada, nadie te protege", asegura


SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 (EUROPA PRESS)

La reportera de guerra Mónica García Prieto, ganadora este año del Premio José Couso a la libertad de prensa, ve en los últimos años un cambio "no a mejor" en la cobertura de la información de conflictos armados, de los que se informa "poco" y de "forma patética", con una "uniformidad" en los distintos medios de comunicación que resta "profundidad" a las informaciones.

En un encuentro con medios de comunicación en Santiago de Compostela, Mónica García ha evidenciado la progresiva falta de profesionales y recursos en las zonas en guerra. Según su propio relato, desde el ataque a las Torres Gemelas en 2001, los medios de comunicación tanto españoles como internacionales han reducido su presencia física en las zonas en conflicto, apoyando su información en periodistas 'freelance' como ella misma.

Este hecho, motivado en muchos casos por miedo a secuestros, ha "cambiado totalmente la cobertura de la información internacional", ha lamentado.

Los secuestros a periodistas, ha relatado, crearon en los medios la idea de que "es muy peligroso trabajar en conflicto". "Y siempre lo ha sido", ha recordado García Prieto, quien ha criticado que los "grandes medios" trabajen con periodistas y equipos que viajan 'empotrados' en las tropas.

"La clave para la supervivencia en un entorno así es pasar desapercibida, si estás rodeado de gente armada, nadie te protege", ha advertido la reportera, que ha evidenciado un "super negocio" alrededor del corresponsal de guerra, formado por 'mercenarios', traductores y material de protección para acompañar a los soldados.

FREELANCE MAL PAGADOS Y SIN RESPALDO

Sin embargo, en la actualidad, los medios de comunicación "apenas mandan a gente sobre el terreno" y, si los envían, lo hacen "poco tiempo", algo que impide entrar en profundidad en los parámetros del conflicto. "Esto ha creado un espacio libre para los freelance que, sin embargo, están mal pagados y no están respaldados", ha indicado.

Sobre el conflicto de Siria, en el que García Prieto trabaja actualmente, ha indicado que se está cubriendo informativamente "poco" y "de forma patética", bien a través de piezas sueltas y con poca profundidad, poco seguimiento y personas "que ni siquiera están en la zona".

Para un trabajo de este tipo, Mónica García ha incidido en la necesidad de establecer una "red de contactos" a lo largo del país en conflicto, una labor complicada que lleva a determinar, finalmente, "de qué fuentes fiarse y de cuáles no". "Aún así nos enteramos del 20 por ciento de lo que ocurre en Siria", ha indicado la reportera, al tiempo que ha apostado porque los medios pongan "a más gente sobre el terreno" y por periodistas cautos, que "contrastan" sus informaciones dentro de las posibilidades y las "rectifican" cuando no son ciertas.

Sobre la actuación de los medios de comunicación, ha criticado las "modas mediáticas", que llevan a analizar únicamente un tipo de cuestiones, así como la "uniformidad" de las informaciones actuales, que "ya no tienen profundidad". "Lees las mismas noticias en distintos medios y ves las mismas imágenes", ha criticado García Prieto, que rechaza, en estos casos, "la tiranía de la inmediatez".

SIRIA

Sobre el caso de Siria, la reportera augura un conflicto "largo", que durará "entre cuatro y cinco años más". Una vez caiga el régimen, ha indicado, lo más probable es que continúe una guerra civil. "Estamos viendo matanzas sectarias por ambas partes, esto no es una revolución, es una guerra sectaria por los dos bandos", ha sentenciado.

García Prieto, que habría sido partidaria de "equilibrar ambos bandos" desde el punto de vista armamentístico, considera que Bashar Al-Assad "va a morir matando" y que la situación en la zona se mantiene porque "lo que interesa a muchos países es la inestabilidad de Siria".

Mónica García Prieto nació en 1974, es licenciada en periodismo y en la actualidad trabaja como 'freelance' para 'Cuarto Poder' y 'Periodismo Humano', cubriendo desde Líbano el conflicto de Siria. Trabajó para el diario El Mundo en conflictos como los de Chechenia, Irak, Afganistán, Macedonia, Gaza. En 2007 se trasladó a Beirut, desde donde ha dado cobertura a conflictos como los de Cisjordania, Egipto, Jordania, Kuwait o Emiratos Árabes Unidos.